El concejal centrista liberal, José Palacín, informó al Gobierno Local, y por registro, que «el casco histórico se encuentra salpicado de heces caninas, lo cual supone un derrumbe de la imagen turística del en torno y una molestia y un foco de insalubridad para los vecinos», señala.

Desde Converxencia 21 aseguran que han recibido quejas de los transeúntes y de los residentes, y pide «más vigilancia» para advertir a los que no cumplan las normas y mayores infracciones para los que persistan en esta mala praxis.