El tratamiento inadecuado de las aguas residuales generadas por la actividad humana es una de las principales causas de contaminación de las aguas subterráneas y una forma importante para proteger la salud de las personas.

Consciente de esta realidad, en los últimos 10 años el Concello de Tomiño invirtió aproximadamente 6,5 millones de euros en ampliar la red de saneamiento municipal, lo que dio como resultado un incremento del 40% en el acceso al servicio.

Mientras que en el año 2007 tan sólo el 20% de las viviendas tenían acceso a la red, este año un 70% de las casas tomiñesas tienen la posibilidad de conectarse a la red pública de recogida de aguas residuales. Sin embargo, de este alto porcentaje de viviendas con acceso al servicio solamente están conectadas un 57%, mientras que el otro 13% no se conectó al saneamiento a pesar de tener el servicio disponible.

Además, tanto el Decreto autonómico 141/2012 como el Reglamento Municipal de la red de saneamiento obligan a conectarse a todas las viviendas que cuenten con acceso a la red a menos de 50 metros de su propiedad. Por este motivo, el Concello de Tomiño está realizando una campaña animando a los vecinos a conectarse a la red o bien a acudir a las dependencias municipales para estudiar la problemática asociada a cada caso particular y que puede estar dificultando o impidiendo estas conexiones.

La Concejalía de Medio Ambiente está realizando una base de datos en la que se detectó que hay barrios en los que menos del 50% de las viviendas que tienen acceso al servicio están realmente conectadas a la red. “A raíz de estos datos y con los envíos de cartas a estas propiedades no conectadas, el Concello quiere analizar las causas de este déficit de conexiones para actuar consiguientemente y trabajar junto con Aqualia, la empresa concesionaria, para mejorar los ratios actuales”, destacó la concejal de Medio Ambiente, María Xosé Váquez.

Actualmente, las conexiones realizadas en el momento de la construcción del tramo de saneamiento están bonificadas a raíz de un convenio del Concello de Tomiño con la empresa concesionaria, unificando el coste para todos los vecinos, que ronda los 700 euros con tasas municipales incluidas. Para el Concello, el coste de la obra por vivienda potencialmente conectable asciende a 2,5 veces del coste que pagan los vecinos, aunque “si el cálculo se realiza sobre las viviendas efectivamente conectadas el coste de las obras es tres veces superior al coste que paga cada propiedad por su conexión”.