El pasado 18 de septiembre, las llamas devoraron más de 100 coches que el dueño de Desguaces Miniño guardaba en su interior.
Su propietario sospechaba desde un primer momento que el incendio fuera intencionado, probablemente por las mismas personas que horas antes habían intentado robar en las instalaciones. Sus dudas no iban desencaminadas. La Guardia Civil ha resuelto el misterio y ha notificado a un hombre y a una mujer de Gondomar su condición de investigados en esta causa, por un intento de hurto y otro de daños.
La investigación llevada a cabo por la Guardia Civil apunta que la pareja regresó al lugar de los hechos para borrar sus huellas que habían dejado 24 horas antes, cuando intentaron robar en el desguace.
Pero fue peor el remedio que la enfermedad. La poca pericia de los “ladrones” empeoró la situación porque dejaron tras de sí un reguero de pruebas. En el suelo del desguace aparecieron muchos desconchados, lo que apuntaba al uso de algún tipo acelerante para prenderle fuego. Las perdidas de este intento de borrar las huellas para el dueño del desguace rondan los 8.000 euros.
