Antonio Lomba, alcalde de A Guarda

El equipo de gobierno del Concello de A Guarda considera fundamental contar con unos nuevos presupuestos para el ejercicio 2021. El Concello estuvo trabajando hasta el día de hoy con los presupuestos prorrogados de 2018, pero considera que es indispensable contar con nuevos recursos para el 2021, lo cómodo sería prorrogar el presupuesto existente, lo responsable es hacer todo lo posible para alcanzar un nuevo presupuesto.

Son muchos los motivos que se pueden esgrimir, pero queremos destacar los siguientes: el incremento de un 40% de la partida dedicada a servicios sociales, esto propicia una mejor atención a nuestros mayores y dependientes, cubriendo las necesidades de los que más lo necesitan. El presupuesto también debe cubrir las aportaciones municipales de las subvención y convenios firmados con otras administraciones, como por ejemplo, en el caso de la nueva Escuela Infantil Municipal, o para la mejora del alumbrado de todo el Concello, que se va a realizar gracias a una subvención del IDAE (fondos europeos). Queremos destacar también que necesitamos recursos específicos para afrontar la situación generada por la pandemia que estamos padeciendo.

Estos son, entre otros muchos, argumentos con la importancia suficiente para disponer de un nuevo presupuesto. El presupuesto para el 2021 contempla un incremento de 1.150.000 € que revertirán en cubrir las necesidades de los vecinos de A Guarda, y por lo tanto, contribuirán a la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía.

Ante el rechazo de los grupos políticos del PP y BNG, mostrado con su voto desfavorable en el pleno celebrado a día de hoy 18 de diciembre, el alcalde, Antonio Lomba, decidió someter a la consideración de la corporación municipal una cuestión de confianza vinculada a la aprobación del presupuesto.

Durante las semanas previas al pleno de presupuestos no fue posible llegar a acuerdos con los grupos, en el caso del BNG ni siquiera aceptaron sentarse en una mesa a negociar. La representación del PP mostró diferencias de criterios entre el portavoz y parte de su grupo, en ningún momento hicieron una propuesta seria que permitiera acercar posturas. Ni unos ni otros dan muestras de tener proyecto para este pueblo, por eso se percibe miedo a sentarse a debatir a fondo propuestas sobre el presupuesto. Según el alcalde, durante el transcurso del pleno los grupos no aportaron argumentos que defendieran su voto desfavorable, no entraron a debatir el presupuesto y se limitaron a descalificar al equipo de gobierno.

La cuestión de confianza, que se debatirá en un pleno el día 23 de diciembre, lleva implícita, en el caso de prosperar, la aprobación del presupuesto. En el caso de no prosperar se abre un plazo de un mes en el que los grupos de la oposición podrán presentar una moción de censura. En el caso de no hacerlo, los presupuestos quedarán automáticamente aprobados. El alcalde es consciente del riesgo que asume, este es un ejercicio de responsabilidad en el que pone a disposición de la corporación su cargo y el del equipo de gobierno, anteponiendo los intereses de la localidad por encima de todo.