La pandemia ha privado al mundo de muchas cosas en el último año y medio, siendo una de ellas la fiesta del balonmano gallego. El derbi entre Mecalia Atlético Guardés y Conservas Orbe Rubensa Porriño no pudo disputarse el curso pasado, al dividirse la Liga en dos grupos. Ambos conjuntos fueron separados en la primera fase y tampoco coincidieron en la segunda, ya que el Guardés pasó a la lucha por el título y el Porriño a la de la permanencia. 

Sin embargo, esta temporada el derbi se registra muy pronto en la Liga. De hecho, este supondrá el primer encuentro en A Sangriña para el Guardés, que recibirá al conjunto de Isma Martínez en la segunda jornada, el 18 de septiembre.

Antes de entrar en harina competitiva, toca seguir preparándose para llegar en el mejor momento posible a la línea de salida. Este sábado a las 19 horas, los dos máximos representantes femeninos del balonmano gallego se verán las caras en el Municipal de Porriño, antes del partido de Supercopa Galicia del domingo 5 de septiembre.

Será una tarde de reencuentros para varias jugadoras, como Estela Carrera, Anthía Espiñeira, Haridian Rodríguez o Inés Hernández, con pasado en A Sangriña.

Será el cuarto encuentro de pretemporada para el Guardés, que superó a Aula Valladolid y Unicaja Gijón, y perdió contra Bera Bera en los anteriores. Los problemas físicos están suponiendo para la hoja de ruta de Prades en esta fase de preparación. Sandra Santiago y Deborah Hannah Nunes siguen de baja y en proceso de recuperación de sus respectivos golpes. Además, varias jugadoras están teniendo molestias que limitan su desarrollo y evolución, aunque no les impidan jugar.

De este modo, el técnico alicantino volverá a efectuar diversas pruebas en el amistoso contra el Porriño. Busca aprovechar la función de las pretemporadas, pero también no cargar de minutos ni de sobreesfuerzos a las jugadoras.

Será una nueva oportunidad para ver en acción a algunas juveniles, como Yaiza Alonso, quien ha causado una gran impresión, sobre todo en el ataque.