El proyecto turístico que se creará en “Forte da Ínsua”, Moledo, en el marco del Programa Revive, fue presentado este viernes en el Auditorio António Pedro de Caminha.

En unos dos años, y con una inversión de alrededor de 6,5 millones de euros, germinará una unidad polifacética, pero también armoniosa, respetando la memoria y la historia de este monumento nacional portugués, abandonado durante decenas. DiverLanhoso es la promotora que ganó el concurso abierto por el Estado dentro del Plan Revive, aceptando el desafío de dar una nueva vida a la propiedad y su entorno.

Teniendo en cuenta las particularidades del inmueble, en medio del mar y sin ningún otro acceso que no sea el barco, cuando la marea lo permite, no se esperaba un proceso fácil. Sin embargo, según ha explicado el alcalde de Caminha, Miguel Alves, “era necesario acabar con tanto tiempo de abandono y cierre del monumento, lo que facilitó la degradación y los saqueos”.

Una vez finalizada la fase de confianza del gobierno y realizado el concurso, la empresa DiverLanhoso resultó ser la ganadora, “presentando un proyecto de elegancia, que a la vez abre A Ínsua a todos, priorizando el turismo de experiencias”, señaló Alves.

En el “Forte” se creará un hotel de cuatro estrellas, restaurante, bar, piscina e instalaciones de apoyo y, también, comenzarán este año muchas iniciativas y aventuras, con recorridos y desafíos del género “escape room”. Con todo ello, Caminha firmó protocolos con cuatro empresas locales, que serán socias del promotor en estas iniciativas.

El próximo año la compañía espera tener su propia embarcación y comenzar la construcción, que continuará en 2023. Se espera que el complejo turístico abra sus puertas en 2024.

El “Forte da Ínsua”, ubicado en el islote de Ínsua, en la parroquia de Moledo e Cristelo, está catalogado como Monumento Nacional Portugués desde 1910. Este islote fue ocupado inicialmente por una comunidad franciscana en el siglo XIV, cuando se construyó el convento de Santa María da Ínsua. La primera fortaleza también data de este período, pero de la que ya no queda nada. La fortaleza tal como la conocemos hoy en día data del siglo XVII, del reinado del Rey João IV.  El fuerte de planta irregular en estrella, con cinco baluartes y jolgorio, forma parte del convento franciscano, ampliado en 1676.

Alrededor de la Plaza de Armas se encuentran los edificios de cuatro plantas y el convento, de estructura austera, con una iglesia de planta longitudinal de una sola nave, con bóvedas de cunas, sacristía y claustro. Las alas del claustro están compuestas por columnatas jónicas. El pozo existente es uno de los tres únicos en el mundo que están ubicados en el mar y son de agua potable.