El Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa), dependiente de la Consellería do Mar, acoge desde hoy al ejemplar de lobo marino ceniciento «Silbur» para su recuperación.

Esta acción forma parte de la colaboración que viene manteniendo desde el año 2003 la Xunta, a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, con la Coordinadora para el Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), para la recuperación de los mamíferos marinos que llegan a las costas gallegas en mal estado o heridos.

El animal, de 110 centímetros de longitud y 27 kilos de peso, fue encontrado el pasado 21 de enero en el puerto de Burela con síntomas de deshidratación y con varios traumatismos. Además, se negaba a volver al mar, por lo que fue trasladado a la UCI de lobos marinos del establecimiento veterinario que la Cemma tiene en Nigrán.

Su evolución fue favorable, lo que le permitió ganar peso y quedar fuera de peligro, por lo que superó la primera fase de la recuperación y se procedió a trasladarlo al Igafa para superar la segunda fase, la previa a su liberación.

De este modo, Silbur permanecerá varias semanas en un tanque exterior de gran tamaño del Igafa y posteriormente será embarcado para su suelta en alta mar. El mantenimiento y la atención sanitaria del mamífero le corresponderá a la Cemma, que contará con la participación voluntaria del alumnado y demás personal del centro dependiente de la Consellería do Mar. De hecho, la estadía de este ejemplar de lobo marino se aprovechará para formar a los estudiantes en aspectos relacionados con el cuidado de los mamíferos marinos.

Cabe recordar que el Igafa ya ha participado en la recuperación de nueve ejemplares de crías de lobos marinos en los años 2013, 2014, 2016, 2017, 2018 y 2019. Estas colaboraciones sirven como actividad didáctica para la concienciación medioambiental y de adquisición de conocimientos para el mantenimiento y la recuperación de especies marinas.

El último ejemplar que pasó por el Igafa antes de Silbur fue Barizo, una cría de lobo marino ceniciento que llegó a las instalaciones del centro el 6 de febrero del año pasado y fue liberado un mes después en aguas de Gran Sol tras completar favorablemente su recuperación.