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El Mecalia Atlético Guardés sigue escribiendo su historia en la Challenge Cup. Tres años después, las gallegas se han reencontrado con esta competición continental y continúan con opciones de repetir su hito de alcanzar los cuartos de final. A día de hoy, las de Prades ya están entre los dieciséis mejores equipos del torneo tras ganar en la ida (17-25) y en la vuelta esta tarde en A Sangriña (22-17, 14-6 al descanso) al DHB Rotweiss Thun suizo. El global (47-34) certifica la relativa solvencia con que las guardesas se han colado en la siguiente fase. El martes, el Mecalia conocerá a su siguiente rival. La próxima cita europea, ya en febrero.

El conjunto gallego comenzó el partido sabedor de que en su haber tenía un colchón de ocho goles a su favor. Pero lejos de confianzas la seriedad y la intensidad del equipo dirigido por José Ignacio Prades fue de sobresaliente durante los treinta primeros minutos. La buena defensa -con Sempere empleándose a fondo en el avanzado-, sumada a las numerosas paradas de Carratú bajo palos y al buen atino en ataque permitieron que el Guardés maniatase al Thun y fuese capaz de elevar su renta hasta superar los diez goles en varios parciales (12-2, 14-3). Las suizas estaban desconectadas del partido, sin Korenic como guardiana en portería, y ofuscadas en ataque, pero fueron capaces de maquillar levemente su actuación en los últimos minutos de la primera parte (14-6, descanso). En los 30 primeros minutos, el equipo de Jurg Stender fue incapaz de leer la defensa 5.1 local y no pudo sorprender tampoco con el recurso del 7 vs 6.

Pero si en la primera parte el Thun tardó en estrenarse siete minutos y medio y consumió dos tiempos muertos, el paso por vestuarios permitió a las suizas espabilarse y cambiar por completo el guion del partido. Tres minutos y quince segundos y sonaba la bocina en A Sangriña por el tiempo muerto del entrenador local. Momento de “alarma”: las suizas recortaban hasta los cinco goles (14-9) y el Guardés no quería sustos.

En pista se notó en exceso el cambio de piezas en el equipo local. Del siete titular solo se mantenía Patrícia Lima en la dirección del juego. La portuguesa estaba acompañada por Estefanía Descalzo y Martina Mazza en los laterales, Urban y Barbosa en los extremos, Carla Gómez en portería y Meriem Ezbida bajo palos. Mazza desatascó tras cinco minutos sin ver portería (Min. 35:20, 15-9) y Karlen mantenía al Thun a rebufo. Comenzó otro partido, parecía que el Guardés pasaba a mostrar una cara menos bonita y el Thun su mejor versión, esa que asomó por minutos en tierras suizas.

Las rentas se mantenían invariables (15-12, 17-14…) hasta que las Pérez, Buforn o Sempere regresaban a pista y el Mecalia se mejoraba a sí mismo. Soñó el Rotweiss por un momento con la hazaña, al menos con la hazaña de poner a las locales contra las cuerdas, pero la descalificación de Eberhart por acumulación de exclusiones o la doble inferioridad guardesa (Sempere-Mazza) mantenía las fuerzas equilibradas y tan solo una vez el Thun se acercó a los dos goles (18-16). Ahí, nuevo arreón local, algunas paradas de Ezbida y mayor efectividad hasta llegar al 22-17 final.

Ahora, el Mecalia Atlético Guardés tendrá que esperar menos de dos días para conocer a su rival en los octavos de final de la Challenge Cup, a disputar ya en febrero. El martes, saldrá de dudas. El AUTHIB Handball Graz austríaco, el CROHC Lokomotiva Zagreb croata, el CROZRK Bjelovar crota, el CZEDHC Sokol Poruba checo, el ISRMaccabi Rishon Lezion israelí, el ITASSV Brixen Südtirol italiano, el LTUACME-Zalgiris Kaunas lituano, el NEDJuRo Unirek VZV holandés, los conjuntos portugueses de CS Madeira y SIR 1MAIO/ADA CJB, o las serbias del RK Zajecar 1949 o SRBZRK Naisa Nis, posibles rivales además del conjunto español del KH-7 Bm. Granollers.

CRÓNICA: NURIA LAGO