ALFREDO // La Xesta como elemento protector

Los “Maios” es el nombre de una fiesta popular de origen ancestral muy arraigada en Galicia que se celebra entre el 30 de abril y el 1 de mayo (en Ourense se celebra el 3 de mayo, día de la Santa Cruz) y que en la tradición cristiana representa el árbol del que proviene la vida, la salud y la resurrección.

Probablemente esté relacionado con la fiesta del árbol la costumbre de colocar ramas de Xesta (también llamada, por esta razón, Maios) en las puertas de las casas, en las ventanas, en carros, en fincas y barcas, y, actualmente, en los coches, en la tarde-noche del último día de abril, para que el mes de mayo proteja la casa, la gente que vive en ella y sus propiedades. Otros etnógrafos relacionan esto con el ritual de «alumbrar las fincas» en la noche del 29 o 30 de abril, con el fin de proteger los campos y comenzar mayo libre de cualquier mal.

En su manifestación más habitual, la fiesta consiste en realizar diversas representaciones alrededor de un árbol o escultura, llamada Maio, consistente en una armazón o esqueleto de palos o tablas de forma cónica o piramidal, recubierto de tela metálica o arpillera, que se cubre de musgo, hinojo o hierba. El armazón se construye sobre una plataforma que, a modo de armazón, permitía transportar el mayo por las calles del lugar.

Sobre esta estructura se dibujan distintos motivos con flores, hojas, hinojo, helechos,  frutos o incluso huevos, como materiales más habituales. La cumbre se remata con una cruz. Hoy, la imaginación popular también construye Maios con las figuras más variadas: puentes, hórreos, cruceiros, casas, animales, figuras humanas etc. En localidades costeras, como Marín, se hacen también con forma de barco.

Wikipedia