El Concello de Gondomar trabaja ya en la adaptación de sus instalaciones para cumplir las normas y requisitos que marcará la “nueva normalidad” hacia la que se camina en el proceso de desescalada tras la pandemia de COVID19.

Atendiendo en todo momento los requisitos y recomendaciones dictadas por las autoridades sanitarias se dotarán de mamparas las oficinas municipales para garantizar la seguridad de los trabajadores, así como la de vecinos que se acerquen a ellas para realizar cualquier gestión.

Además, habrá dosificadores de gel desinfectante en todas las instalaciones municipales donde también se han empezado a colocar carteles y señales que marcan, y recuerdan, la distancia mínima de 2 metros que deben guardar los ciudadanos entre sí para evitar nuevos contagios.

Medidas que han sido abordadas en la comisión de seguimiento de COVID19 que, semanalmente se viene celebrando en el concello desde el inicio de la alarma sanitaria, y en la que, entre otras cuestiones, este lunes se ha estudiado junto a los responsables de departamento y técnicos la incorporación de los funcionarios a su puesto de trabajo en el concello.