ALFREDO // El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, en su despacho

El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, llegó a un acuerdo con la Consellería de Facenda (Axencia Tributaria) de la Xunta de Galicia y negoció un “plan de pagos aplazados” a pagar en 14 meses. Cada mes el concello de Gondomar dejará de recibir del Gobierno autonómico la cantidad de 37.176,73 euros.

La deuda emana del convenio cofinanciado al 50% por el importe de un millón de euros, liquidable en el periodo 2005/2006, que firmó en el 2005 el ex alcalde Carlos Silva con Aguas de Galicia para la obra de Colectores no concello de Gondomar.

El concello no abonó la parte correspondiente (500.000 €) a Aguas de Galicia entre el 2006 y 2012 a pesar de serle exigida reiteradas veces a los distintos gobiernos que pasaron por el consistorio entre esas fechas; lo que dicho organismo autonómico presentó demanda Contenciosa Administrativa en el 2012 exigiendo dicha cantidad. El 6 de abril de 2016 dicho juzgado dicta sentencia condenando al concello de Gondomar al pago de la deuda.

Ahora el gobierno municipal acaba de negociar un plan de pagos aplazado con la Agencia Tributaria de la Xunta de Galicia en 14 meses y por la cantidad de 37.176,33€ al mes, y así, no solo dar cumplimiento a la sentencia y pagar lo adeudado, sino también poder salvar la concesión de subvenciones que vinieron y que en un futuro vengan del organismo autonómico.

“Ahora mismo estamos pendientes de justificar tres subvenciones: una para el acondicionamiento de una carretera en Vilaza, dos plantas de biomasa y otra de Xuventude”, afirmó el alcalde, quién recordó, que de no estar al corriente del pago y libre de cargas con la Xunta, toda línea de subvenciones se verá interrumpida taxativamente.

Somos los primeros que tenemos que dar ejemplo y cumplir con nuestras obligaciones y compromisos con terceros, y no puedo entender como los anteriores gobiernos no afrontaron su parte económica a lo que el convenio les obligaba. Tampoco puedo entender como los gobiernos entrantes al ex alcalde Carlos Silva, se negaron a efectuar el pago, obligando a la administración autonómica a recurrir al auxilio judicial para cobrar. Y ciertamente, que ahora que el concello estaba a buen ritmo de crecimiento, el desembolso de medio millón de euros es un varapalo y un retroceso político y social” declaró el regidor gondomareño.

Asimismo, Ferreira cree que esta mala herencia no es la única y que la situación económica y administrativa del concello es bastante peor de lo que esperaba, aun así, “saldremos adelante y Gondomar seguirá progresando por encima de la media, como lo hizo estos dos últimos años”, concluyó el alcalde.