ALFREDO

Galicia tiene una gran tradición en la creación de alfombras florales, un término acuñado recientemente como alfombrismo y que se define como un arte efímera. Para unir a las diferentes asociaciones locales gallegas, expandir este arte y difundir sus confecciones se ha constituido la Federación de Asociacións de Alfombristas Galegos de Arte Efémera, de la que forma parte el Concello de Gondoamar, y que se presentará oficialmente al público el próximo miércoles, 20 de noviembre, en un acto que se celebrará a las 11:00 horas en el Salón Obradoiro del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela.

La presidenta de la Coordinadora Internacional de Entidades de Alfombristas de Arte Efímero, Vicenta Pallarès i Castelló, y el primer presidente de la Federación de Asociacións de Alfombristas Galegos de Arte Efémera, Manuel Alonso Loriente, presidirán la presentación, a la que también asistirán el alcalde de Santiago, Xosé A. Sánchez Bugallo; el alcalde de Bueu, Félix Juncal, localidad sede de la Federación; el alcalde de Ames, José Manuel Miñones; el alcalde de Rianxo, Adolfo Muíños; y representantes de otros concellos como el de Ponteareas, municipio referente en España por su antigua tradición alfombrista, Burela, Moaña, Miño, Redondela y Gondomar.

Aunque tradicionalmente las alfombras están relacionadas con diferentes celebraciones religiosas católicas, principalmente con las procesiones de Corpus Christi, Manuel Alonso explica que la recién creada Federación pretende ampliar sus funciones y expandir este arte efímero a todo tipo de eventos, como complemento ideal para festividades y ritos como las efemérides del Día Mundial del Patrimonio o el Día del Alzheimer, o para aportar vistosidad a cualquier acto colectivo.

Las primeras alfombras surgen en las calles de Roma y sus alrededores a partir del siglo XV. En aquel momento, a finales de la Edad Media, son un elemento absolutamente accesorio a los actos religiosos y se crean por la necesidad de depurar y mejorar el ambiente por el que circula la procesión y ofrecer un acto digno y hermoso para el paso de la imagen religiosa.

Se repartían hierbas aromáticas y flores de temporada por las calles, sin otro fin que aportar limpieza a los olores habituales. Con el paso del tiempo, estas alfombras se depuran al comenzar a jugar con los materiales y conseguir formas, primero creando alfombras de pura geometría básica y más tarde otras con cuadros realizados con materiales vegetales. Según los registros, uno de los primeros lugares en los que se comenzaron a hacer alfombras fue en Gerano de Roma, hace más de 350 años, una tradición que llega hasta nuestros días. Ya en España, Ponteareas tiene los registros escritos más antiguos, con más de 150 años de historia.

El diseño y creación de estas alfombras o tapetes en las calles se ha convertido, por su proyección internacional, en un fenómeno conocido como alfombrismo, en el que las personas que lo practican intercambian sus experiencias y conocimientos, como la evolución de los materiales, las diversas formas de trabajo o incluso ideas para dibujos en los diferentes encuentros nacionales o internacionales que se celebran anualmente sobre esta expresión artística. Por ejemplo, en el IV Congreso Internacional de Arte Efímero de Barcelona de 2012 se acuñó la denominación de arte efímero, un punto de encuentro para estudiar el alfombrismo y también un atractivo turístico para la ciudad sede de la reunión.

Igualmente, el encuentro de los alfombristas gallegos se celebra desde hace cuatro años en Bueu, con la participación de distintas agrupaciones gallegas, españolas e incluso internacionales (italianos, alemanes, portugueses, malteses e hindúes). Pero el primer encuentro en el que hubo participación de agrupaciones de las cuatro provincias gallegas fue en el de Santiago de Compostela, en la Praza do Obradoiro, en 2017, con motivo del llamado Encuentro por la Paz, organizado por la Coordinadora Internacional de Alfombristas.