Después de las concentraciones que se llevaron a cabo el pasado 10 de noviembre delante de cada Concello, que tuvieron como punto de unión el Puente de A Ramallosa, y ante las medidas drásticas tomadas por la Xunta, dirigidas al sector de la hostelería y como medida de control, debido al incremento de los contagios por COVID-19, esta mañana tuvo lugar en el campo de futbol de Monte Lourido (Playa América) una reunión de la hostelería de todo el Val Miñor.

Más de medio centenar de hosteleros, acompañados por la Asociación de empresarios e comerciantes do Val Miñor (OVALMI), valoraron la situación actual de la hostelería en el Val Miñor, así como las medidas y actuaciones concretas a desempeñar.

Con la publicación el 4 de noviembre de 2020 del decreto 179/2020, la Xunta tomaba la decisión del cierre de la hostelería en 60 Concellos de Galicia con el fin de frenar el avance del COVID-19, con esta medida se está “criminalizando” a un sector duramente castigado durante toda esta pandemia, que se ha visto seriamente perjudicado económicamente, debido al recorte de horarios, aforo, medidas a implantar, etc.

Después de casi 15 días de cierre del sector hostelero el pico de contagios no ha descendido, «lo que recalca una realidad que parece olvidada, que la hostelería no es la causante del incremento de la tasa de contagiados, según datos estadísticos proporcionados por las autoridades sanitarias la incidencia de contagios procedentes de la hostelería es inferior a un 4%, demostrando que este cierre no corresponde con datos sanitarios imparciales», aseguran.

La hostelería se encuentra ante una gran incertidumbre, ya que se desconoce cuándo será su apertura, las medidas necesarias a tomar o las restricciones por las que se verán afectados, por esta razón piden «claridad a los organismos públicos».

De esta reunión ha salido una comisión gestora que se encargará de dirigir y transmitir todas las medidas y problemáticas detectadas a los organismos pertinentes (Xunta, Ayuntamientos, Diputación, …).

Dentro de las medidas acordadas destaca la petición a los Concellos del Val Miñor de la exención de tasas e impuestos para los ejercicios 2020 y 2021 (basura, agua, terrazas, IBI, …). A su vez, solicitan una partida económica donde se recojan ayudas directas para el sector hostelero.

Así mismo, se han detectado problemas con los trabajadores contratados después del 18 de marzo de 2020, ya que no tendrían derecho a acogerse a los ERTE´s regulados por Ley, dejando a innumerables familias sin ningún tipo de ingreso durante un periodo de tiempo indeterminado, esta situación será transmitida a las instituciones pertinentes, para que se pueda corregir, «ya que no podemos olvidar que el sector hostelero, durante la temporada de verano, registra un elevado número de contrataciones, que no estarían recogidas dentro de la posibilidad de acogerse a dichos ERTE´s«, explican.

Otra medida que se ha barajado en la reunión, es la vía legal, vistos antecedentes recientes.

  • El sector hostelero demanda un levantamiento del toque de queda, ya que a nivel económico el cierre decretado los perjudica aún más.
  • También manifiestan que el organigrama de este sector tanto laboral como organizativo, es distinto a cualquier otro sector, teniendo en cuenta que necesitan tener conocimiento con antelación de los posibles cierres y restricciones, para hacer un plan de prevención tanto laboral como económico.
  • Así mismo, consideran que debería existir una revisión constante del número de contagios que se producen en cada ayuntamiento, permitiendo la movilidad de la línea de los cierres perimetrales, así como de las restricciones que afectan al sector dependiendo del color del “semáforo COVID”.