TURISMO DE O GROVE // Puesta de sol en O Grove con las bateas de mejillones

La Cofradía de Pescadores La Anunciada de Baiona se une a la queja sobre la “falta de rigor profesional de la certificadora Bureau Veritas en el proceso de certificación MSC del Mejillón de Galicia DOP, realizada la semana pasada por WWF”.

“En este sentido –dicen desde el pósito baionés– también vamos a presentar una reclamación formal por los canales oficiales por los déficits observados en varias fases del procedimiento de certificación”.

Desde la Cofradía aseguran que la actuación de Bureau Veritas, “lejos del rigor científico requerido por los estándares de MSC, no considera en su evaluación las conclusiones sobre los impactos en los hábitats y ecosistemas expuestos en la literatura científica existente centrada en las rías gallegas”. Además, advierten, “proporciona información falsa o confusa en temas especialmente relevantes, particularmente en lo relativo al sistema de vigilancia, control y seguimiento del proceso de extracción de semilla en medio natural que, como sabemos, no existe en la práctica, como los procedimientos asociados de monitoreo del estado de sus poblaciones. Este hecho es doblemente grave cuando, desde diversas fuentes, se proporcionó esta información a la certificadora a lo largo del procedimiento, quien la ignora en las conclusiones de su evaluación”.

Las Cofradías de Pescadores de Galicia invierten recursos humanos y económicos en la vigilancia, control y seguimiento de los recursos marisqueros. Por el contrario, “no existe este control en la actividad de extracción de la mejilla. Ni el sector mejillonero ni la Xunta de Galicia hacen un seguimiento real de los kg de mejilla que se extraen de cada zona, ni realiza estimaciones de cuanta biomasa de semilla sería sostenible extraer en función del estado de las poblaciones que habitan los distintos tramos costeros, como sí se hace con el resto de recursos marisqueros de las rías desde hace décadas. Lejos de eso, año tras año la campaña de extracción se prorroga uno o dos meses sin que ningún estudio haga un seguimiento del impacto que esta cogida poco selectiva provoca en el litoral rocoso”, explican.

Del mismo modo, -señalan desde la cofradía baionesa- Bureau Veritas desoye buena parte de las correcciones y sugerencias realizadas por los revisores científicos durante el proceso, que cuestionan el procedimiento de evaluación de 14 de los 22 indicadores que puntuó la certificadora, sin que esta revisión hiciera cambiar la puntuación. Suspender un solo de estos indicadores supone la No Acreditación en el exigente proceso MSC. De concedérsele al mejillón la certificación en las actuales circunstancias, con la evidente falta de rigor e imparcialidad, el proceso parecería ser exigente sólo en la teoría, incumpliéndose los objetivos últimos del MSC”.