ALFREDO // Archivo

La Guardia Civil detuvo esta mañana en Vigo a los principales responsables de una banda juvenil violenta a los que se les atribuye la comisión de cerca de un centenar de hechos delictivos.

6 jóvenes detenidos y 3 investigados, junto con cinco registros (4 domicilios y 1 local comercial), es el resultado provisional de esta operación en la que participaron cerca de medio centenar de efectivos de la Guardia Civil, que contaron con la participación del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC).

Una de las dos personas que iba a ser detenida en un piso de la calle Florida se encontraba en el balcón, por causas que se desconocen, antes de que la Guardia Civil llegara a la vivienda. Cuando los agentes entraron la mujer, de 20 años, intentó huir saltando al balcón del piso inferior, pero se precipitó al vacío, cayendo sobre uno de los vehículos oficiales del operativo. La joven, que fue evacuada al hospital Álvaro Cunqueiro, tiene en vigor una orden de alejamiento de su compañero, que es uno de los detenidos en este piso.

Las edades de los detenidos e investigados oscilan entre los 15 y los 25 años, de ellos 3 son menores de edad. Dos de los detenidos quedaron en libertad en las dependencias de la Guardia Civil de Vigo, donde se instruyen las diligencias, y el resto pasarán en las próximas horas a disposición del Juzgado de Instrucción núm. 4 de Vigo.

A raíz de las investigaciones llevadas a cabo por el Puesto Principal de la Guardia Civil de Baiona-Nigrán, en estrecha colaboración con el Grupo de Información de la Comandancia, a estos jóvenes, en su mayor parte de origen sudamericano, se les atribuye la comisión de unos 80 hechos delictivos (robos con violencia, hurtos y lesiones) que venían cometiendo desde el año 2017 en Baiona, Cangas y Vigo.

Se trata de una banda juvenil cuyos miembros, algunos de ellos menores de edad, imitan y cumplen con muchas características que conforman la idiosincrasia de una banda latina o juvenil de carácter violento.

Los integrantes de este grupo criminal, que se autodenomina la banda de “Los Betas” estaban asentados en las escaleras de un céntrico barrio de Vigo. Era su zona de control o “territorio”, donde se reunían habitualmente y a la que ellos denominaban “Bloque 30”.

Dentro de las peculiaridades propias de estos tipos de bandas juveniles violentas, “Los Beta” utilizaban grafitis para marcar su territorio y así difundir la presencia del grupo en la zona. El estilo de vestimenta, las expresiones gestuales, el lenguaje y los tatuajes, son otras características propias que sirvieron para identificarlos en gran parte de los hechos delictivos que se les atribuyen.

El denominador común de su modus operandi es la violencia y la intimidación. Solían actuar en grupo y de forma coordinada, provocando peleas y agresiones con el fin utilizar esta confusión para sustraerle los efectos a sus víctimas. En otras ocasiones sustraían directamente los objetos mediante el procedimiento del tirón o intimidando mediante la superioridad en número, gestos y expresiones violentas hacía sus víctimas, que normalmente eran jóvenes e incluso menores de edad.

En la investigación se deduce la existencia de un grupo de individuos jóvenes, alguno de ellos menores de edad, en su mayoría de origen dominicano que de forma coordinada venían realizando una serie de delitos violentos.

De esta forma conformaban un grupo criminal autodenominado como la banda de “Los Betas” que, tanto en su estética, metodología, modo de establecerse en una zona determinada y de relacionarse en sociedad como grupo, imitan un patrón de banda latina o juvenil violenta que pudiera estar en su fase inicial o de implantación, provocando un sentimiento de inseguridad en la población donde residen y en las zonas de ocio donde solían llevar a cabo sus acciones delictivas.

La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.