La publicación del DOGA del jueves 3 de diciembre, permitiendo la apertura del sector hostelero, ha llevado a muchos empresarios a plantearse el seguir adelante o no, en este difícil momento. 

La hostelería de Nigrán y Gondomar han vuelto a reabrir sus puertas el viernes 4 de diciembre, sin embargo, las restricciones de esta apertura, conlleva que no puedan desempeñar su trabajo con normalidad. El cierre a las 17:00 horas y las restricciones de aforo al 30% en el interior del establecimiento hacen que diciembre se convierta en un mes nefasto económicamente para ellos, sumándose así a todos los meses perdidos con anterioridad.

Así mismo, en dicha publicación sigue separándose a la comarca del Val Miñor en dos, ya que Baiona queda fuera del nuevo ámbito territorial establecido por la Xunta, donde agrupa a Nigrán, Gondomar, Mos y Vigo.

Estas nuevas restricciones son asumidas por parte de los empresarios hosteleros con resignación y enfado, ya que una vez más se les sigue tratando con inferioridad a otros sectores productivos y discriminando de forma alarmante.

Tras las diversas reuniones mantenidas por parte de la comisión hostelera, la Asociación de empresarios OVALMI y los hosteleros del Val Miñor se acordó realizar una serie de acciones encaminadas a darle visibilidad a su sector.

Desde el sábado día 5 de diciembre, los empresarios hosteleros, sus trabajadores y proveedores, se concentran diariamente en el Puente de A Ramallosa, a las 18:00 horas, pidiendo que no se vuelva a cerrar y castigar a su sector. Estas concentraciones se realizarán de forma continua hasta el 2 de enero de 2021.

Así mismo, ha decidido hacer una recogida de firmas in situ y en los propios locales, pidiendo al Gobierno de la Xunta y al Central, que la hostelería no vuelva a cerrarse, ya que está más que demostrado que no son el problema y que, a pesar, de su cierre, los casos siguen en aumento, confirmando que sus negocios son totalmente seguros ante la COVID-19.