IVÁN

Según el alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, la Agencia de la Legalidad Urbanística (APLU) de la Xunta de Galicia (PP), “derribará el local social de Prado construido sin licencia en terrenos del Obispado, y una vez más pone a Gondomar en el punto de mira”.

Ferreira asegura que “ya no es la primera vez, ni será seguramente la última; a pesar que la última batalla se la ganamos cuando pretendía tirar ocho viviendas construidas en área de tolerancia”. “Ahora, la Xunta pone como objetivo tirar el centro social de Prado construido en las últimas décadas sin licencia y en suelo rústico”.

“No fueron pocas las reuniones que mantuvimos desde el Concello con la APLU para poder legalizar dichas obras: primero intentándolas dejar fuera de ordenación por la antigüedad de las mismas, no pudo ser. Después redactando un Plan Especial de Dotaciones e Infraestructuras, no pudiendo llevarse a cabo por falta de legitimación sobre la propiedad, aún así, fue redactado y ahora pendiente de informe ambiental. Se le propuso una permuta al Obispado sobre su terreno (donde se ubican las obras motivo de infracción) por terrenos de la Entidad Local Menor de Morgadáns, en una reunión celebrada en el Obispado el 9 de diciembre del año pasado, sin obtener respuesta. Finalmente, se le propuso la adquisición de dichos terrenos por parte de la Entidad esta misma semana para frenar que el Obispado lleve a cabo el derribo del bar, a la espera de poder llegar a un acuerdo, cosa que el Obispado ve con buenos ojos y viable la venta de los terrenos por un precio a determinar en cuestión de semanas, a la vez que mientras duren las negociaciones dejar sin efecto por el momento dicha demolición”, explica Ferreira.

De todo ello está informado debidamente los representantes de la comisión de fiestas y vecinos, quienes acompañaron en todo momento y a las reuniones existentes al alcalde.

“Como es sabido, en suelo rústico el concello carece de todo tipo de competencias urbanísticas, asumidas en su totalidad y en exclusiva por la Xunta de Galicia, que, a través de la APLU, son los que someten a multa coercitiva al Obispado hasta que lleve a cabo el derrumbe del inmueble”, señala.

“Mi compromiso como alcalde fue y es estar al lado de los vecinos y ayudar a evitar el derrumbe de dicho local, como así lo corroboran las numerosas reuniones con la APLU, con el Obispado y vecinos, el redactar un Plan Especial de Dotaciones e Infraestructuras para reclasificar los terrenos y poder legalizar las obras -en redacción-, intentar la permuta de los terrenos de la Entidad por los del Obispado para dejar fuera a la Iglesia y que la Entidad asumiera las sanciones y pasaran a ser los propietarios del local y del terreno donde éste se ubica, y ahora, incluso que la Entidad Local compre los mismos, una vez que la permuta no fructificó”, afirma Paco Ferreira.

¿Qué más puede hacer un alcalde y el Presidente de la Entidad para evitar que la Xunta tire el bar?. ¿No deberíamos manifestarnos delante de la APLU o de la Xunta para evitar el derribo, en vez de hacerlo delante del concello, que nada tiene que ver? ¿Porqué el PP de Gondomar no le pide explicaciones al PP de Galicia que es quién puede parar de inmediato el derribo?. ¿Porqué la Comisión de Fiestas no pide una reunión con Feijóo y con el PP para evitar el derribo?. ¿Porqué ?. se pregunta el regidor

¿Porqué no pedimos también por los muchos derribos que la APLU quiere llevar a cabo y por los que desgraciadamente ejecutó en Gondomar, a familias muy humildes y que malamente construyeron su pequeña casa en una propiedad familiar para poder vivir ?. Este alcalde que os habla lleva luchado, evitado y salvado más casas en seis años que ningún otro. Seguiré luchando hasta el final para evitar, dentro de la legalidad y con escrupuloso respeto a las Leyes, para legalizar cualquier derrumbe de una vivienda. Mi compromiso con Prado y con el municipio es firme y decidido, y lo seguirá siendo, estando ahí hasta el final. ¡Tiempo al tiempo!, finaliza Ferreira