CEDIDA

No es normal que en invierno tengamos todo el día las ventanas abiertas, pero en tiempos de Covid, la ventilación es fundamental para poder combatir un virus tan contagioso en lugares cerrados.

Los más perjudicados por estas medidas son sin duda los alumnos de los centros educativos, que, además de la obligada mascarilla, tienen que pertrecharse con guantes, gorros, bufandas, camisetas térmicas y hasta mantas para no pasar frío y, eso, repercute como es lógico, a la hora de impartir clases. Pero si a eso le sumamos los ladridos procedentes de una perrera privada, la situación se complica.

Eso es lo que alumnos y profesores del IES Terra de Turonio de Gondomar tiene que soportar diariamente. La instalación está a unos 15 metros del centro y los ladridos de los canes imposibilita en numerosas ocasiones dar clase e, incluso, se han visto obligados a suspenderlas.

Desde el centro escolar aseguran que llevan 20 años reclamando ante todas las administraciones con competencias y con denuncias ante la Guardia Civil, llegando incluso a recurrir al “Valedor do Pobo”, para que tomen medidas urgentes ante una situación que califican de “insalubridad”. También han presentado en el último pleno una moción conjunta con la oposición de Gondomar para instar al gobierno local a llegar a un acuerdo satisfactorio para todas las partes con el dueño de la perrera y, en caso contrario, «iniciar os trámites necesarios para solucionar dunha vez as molestias que están padecendo os alumnos do instituto a causa dos ladridos dos cans que perturban claramente o desenvolvemento da actividade educativa”, explican desde el centro.

Desde el centro critican que el regidor votase en contra de la moción. “As actividades molestas e insalubres están contempladas na lexislación e o Concello é o responsable de aplicar a normativa. Se uns cans molestan e impiden dar as clases a máis de 300 alumnos, non se pode invocar o dereito dos animais a ladrar, iso é demagoxia”.

La propuesta pretendía que, además, se ampliará la entrada de aparcamiento para evitar que vehículos particulares estacionen en la zona de los autobuses durante el horario lectivo. “Tamén se lle vén demandando ao concello, solucionar o problema de acceso ao centro no aparcadoiro dos autobuses, así como a sinalización da prohibición de aparcar os vehículos particulares en horario escolar. Esta circunstancia está a provocar situacións de risco e perigo ao non permitir o paso de dous autobuses e vehículos particulares na boca da entrada ao aparcadoiro».