La primera línea Paulina Buforn (Ibiza, 25/01/1997) cumplirá su tercera temporada en las filas del Mecalia Atl. Guardés tras cerrar su continuidad en la plantilla que dirigirá por quinto año consecutivo José I. Prades. La jugadora zurda, que llegó en verano de 2018 procedente del Zuazo, celebra “seguir viviendo mi idilio guardés con la ilusión intacta de poder crecer y mejorar deportivamente, asumir el rol que se me dé e ir superando mis barreras”, cuenta.

Buforn, una de las fijas en el proyecto ‘Objetivo 2021’, une su nombre al de las tres capitanas -Sempere, Carratú y Pérez- y a un bloque renovado en su práctica totalidad (tres bajas: Carmen Campos, Meriem Ezbida y Sara Bravo). La jugadora ibicenca, próxima a finalizar sus estudios de Derecho, confiesa sentirse “afortunada y agradecida por tener la oportunidad de pelear por los ambiciosos objetivos que siempre tiene este club junto a un auténtico equipazo”, celebra. Unos objetivos que tendrán que volver a trazarse tras un final abrupto de temporada.

Esta temporada no ha tenido el final que merecíamos nosotras y los nuestros, pero el grupo humano ha sido un auténtico sueño y eso nos ha hecho sacar partidos cuando el contexto no nos favorecía”, valora Buforn. “Me quedo con la implicación sin peros, el esfuerzo diario y unas ganas tremendas de trabajar a su lado. Con una base cada vez más unida a nosotras”, recoge la jugadora al tiempo que agradece el apoyo del club, en especial del presidente José M. Silva, y lanza un mensaje a la afición, de la que el equipo no se ha podido despedir en la pista: “Su apoyo es imprescindible para la continuidad del proyecto, viene una temporada complicada por muchos motivos pero les quiero decir que nos van a encontrar siempre dejándonos la piel por esto”, adelanta Buforn.

Fani Descalzo: “Llegar a un equipo ambicioso me ha hecho recuperar la ilusión y competitividad, incluso nervios antes de los partidos”

El lateral derecho seguirá gozando con las mismas caras, ya que a la renovación de Paulina Buforn se suma la de Estefanía Descalzo (Valencia, 9/06/1990). La primera línea y especialista defensiva llegó hace más o menos un año procedente del Canyamelar Valencia, el club de su vida, para, contó en aquel entonces, dedicarse al balonmano profesionalmente tras haber compaginado siempre el deporte con estudios y su trabajo como enfermera. Y el destino ha querido que, con la temporada parada por la irrupción de la pandemia de la Covid-19, Descalzo haya regresado al sistema sanitario en su ciudad natal.

Ahora mismo estoy cubriendo una baja y no tengo fecha límite, dependerá de cuándo se reincorpore la otra persona”, explica la jugadora. Descalzo dejó A Guarda hace ya varias semanas para incorporarse en un hospital valenciano y aclara que “hoy por hoy está la situación más controlada, hay muchas camas libres tanto en hospitalización como en la UCI, pero eso no significa que nos relajemos”, apunta. “Tenemos que seguir siendo responsables, solidarios y con sentido común” es el mensaje que lanza la enfermera a la sociedad.

En lo relativo a su continuidad, Estefanía Descalzo ha manifestado estar “muy contenta”. Sus motivos: “hemos hecho un grupo muy unido y siempre hemos sido en todos los aspectos un equipo”. Como es lógico, también lamenta que la temporada no acabase según lo esperado, pero afirma que “el trabajo ha sido muy bueno y teníamos muy buenas sensaciones a pesar de haber sido un equipo nuevo con muchas jugadoras jóvenes y que con mucho trabajo hemos conseguido buenos resultados”, describe. En el ámbito personal confiesa que “llegar a un equipo ambicioso me ha hecho recuperar la ilusión y competitividad, incluso nervios antes de los partidos” y que le gustaría seguir “con estas sensaciones para la temporada que viene”, anhela.