El Club Baloncesto Nigrán ha querido rendir esta mañana en el pabellón de Panxón, su especial homenaje a Olivia y Anna,  enviando así a Beatriz, madre de las niñas, un abrazo lleno de fuerza y cariño.

El acto simbólico ha tenido lugar entre los dos partidos amistosos disputados esta mañana con los equipos infantil femenino y alevín mixto, partidos cuyos jugadores disputaron con crespón negro en sus camisetas de juego.

Los jugadores del club se han sentado en la pista de juego arropando a dos balones que representaban a Olivia y a Anna junto a un lazo negro que pretendía mostrar el dolor y la gran pena por la pérdida de las dos pequeñas.

Desde el club creen firmemente en el papel del deporte como transmisor de valores a través del cual se puede concienciar en el rechazo a cualquier tipo de violencia y formar a los niños y niñas en la tolerancia y el respeto.