ALFREDO

Las familias de los 60 niños de la Escola Infantil Galiña Azul de Gondomar manifiestan su malestar ante la falta de personal del centro, por lo que han remitido varios escritos al Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar solicitando una solución urgente “sin tener respuesta alguna”, aseguran.

Según este colectivo, la escuela cuenta con siete educadoras, dos maestras y dos personas contratadas como PSX, persoal de servizos xerais, pero este personal tiene unas limitaciones de salud, debidamente acreditadas, que les impide “llevar a cabo algunas de las tareas físicas, como montar y limpiar el comedor o limpiar determinados juguetes o mobiliario de la escuela, tareas que hacen las maestras y educadoras sin que sean sus funciones dedicándoles tiempo y esfuerzo”, apuntan.

Esta nueva “organización” del tiempo hace que “tanto las maestras como las educadoras no puedan dedicarse a planificar y llevar a cabo las actividades de estimulación sensorial, motora y cognitiva de nuestros hijos, la cual es su verdadera y legitima función”, explican.

Desde la ANPA aseguran que en cursos anteriores sí se realizaba su labor de “manera muy satisfactoria” pero desde octubre la planificación de las tareas cambió. “Los perjudicados son nuestros hijos que, si bien están atendidos en sus necesidades básicas, alimentación, sueño e higiene, consideramos que no lo están en otras necesidades igualmente importantes en el momento evolutivo en el que se encuentran”, afirman.

Tras la falta de respuesta del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar a sus escritos, solicitan “mantener una reunión con un representante del Consorcio, a poder ser en la escuela, para que así vean in situ los problemas a los que les hacemos referencia y lo que es más importante, que el Consorcio dedique los recursos de personal necesarios a nuestra escuela de manera inmediata”, apuntan y finalizan “queriendo dejar claro nuestro apoyo a todo el personal docente y no docente del centro”.