Más de 150 personas recorrieron hoy las principales calles de A Guarda convocadas por la CIG-Ensino para rechazar los dos últimos despidos en el San Xerome Emiliani y denunciar la represión laboral que se vive en el centro de atención a personas con discapacidad.

La marcha, que arrancó de la Alameda a las 12:00 horas y finalizó delante del Concello de A Guarda para reclamar la implicación del Gobierno local en el conflicto.

Desde la federación de Ensino recuerdan que los dos afectados están subrogados por Concello de A Guarda para realizar el trabajo de mantenimiento de zonas verdes, “tenemos constancia de que el Concello está completamente al día en los pagos” señalan.

Culpan de los despidos a las prácticas represivas ejercidas por el gerente, Feliciano Valcárcel, “que son el pan de cada día en el centro” afirman. Recuerdan también que “desde que accedió al puesto en 2008 se suceden los conflictos: como por ejemplo el intento de despido de un trabajador que fue dictaminado cómo nulo por el Juzgado o el intento reiterado de modificación de la jornada sin tener en cuenta lo que dice el convenio”.

Para la central sindical, “Valcárcel está actuando como el peor de los empresarios, persiguiendo y coaccionando los trabajadores con uno acoso permanente” y matizan que “desmanteló el puesto de trabajo del presidente del comité de empresa, carpintero de profesión, para ponerlo a trabajar desbrozando caminos, un trabajo que deberían hacer los jardineros del Centro Especial de Empleo, que ahora pretende desmantelar este gerente”.

Desde la CIG-Ensino declaran que “tenemos muy claro que detrás de estas prácticas se esconde la intención de entregar la gestión del centro a la iniciativa privada, buscando hacer del servicio un negocio lucrativo para unos pocos”.

Desde la CIG-Ensino solicitan que se resuelva la situación de los dos trabajadores despedidos “que deben volver a su puesto de jardineros y, en este sentido, esperamos y demandamos que el Concello de A Guarda apoye a estas personas que vinieron realizando este trabajo desde hace muchos años”.

Asimismo, consideran que la solución a los problemas del San Xerome pasa por el cambio de la Gerencia, “para finalizar con la represión y los atropellos a los derechos de las trabajadores, y que la Xunta actúe corresponsablemente para garantizar que los fondos que destina al centro no son dilapidados en despidos” concluyen.