Arnhild Utheim, la niña noruega que sobrevivió al naufragio del buque Thalassa frente a Cabo Silleiro en 1949, ha fallecido el pasado domingo 17 de mayo a los 88 años. Su historia, marcada por la pérdida y la resiliencia, deja una profunda huella tanto en Noruega como en Galicia.
El 1 de enero de 1949, cuando tenía solo diez años, una ola la arrastró desde la cubierta del barco en plena tormenta, mientras el Thalassa, que había zarpado de Vigo con destino a las Galápagos, chocaba contra A Punta do Lobo y se partía en dos. En el naufragio murieron sus padres, sus dos hermanos y otros diez pasajeros.
Arnhild fue encontrada horas después, inconsciente sobre unas rocas, convertida en la única superviviente del accidente. “Me acuerdo de muchas olas cayéndonos por encima, no recuerdo cuántas”, relató años después en una visita a Baiona. Su rescate fue posible gracias a dos militares destinados en la Batería de Silleiro, que la trasladaron de inmediato a un hospital.
A lo largo de su vida, la mujer noruega regresó en numerosas ocasiones a Galicia, especialmente a Baiona, donde siempre fue recibida con cariño. Tras ser criada por una tía, reconstruyó su vida lejos del episodio que la marcó para siempre. Su primera visita al lugar del naufragio llegó 21 años después del accidente, y con el tiempo volvió en varias ocasiones, siempre acompañada por una mezcla de emoción y recuerdo.
En 2018 participó en el homenaje organizado por el Concello de Baiona y el Talaso Atlántico de Oia. Allí, al presenciar por primera vez un temporal gallego, comprendió la magnitud de aquel episodio que la había convertido en lo que muchos llamaron la “niña del milagro”.
Su historia se ha mantenido viva en la memoria colectiva de la zona, con espacios como el Mirador del Thalassa y una maqueta del barco que recuerdan aquel naufragio. En total, el siniestro dejó catorce víctimas mortales, convirtiéndose en uno de los episodios más trágicos de la ría de Vigo.
