El Concello de Nigrán celebró este jueves el Día Mundial de las Abejas con una jornada educativa y medioambiental en el parque forestal Os Matos-Río Táboas, en la que participaron niños y niñas de la escuela infantil As Dunas y alumnado del CEE de Panxón.
La actividad permitió acercar a los más pequeños al mundo de la apicultura y concienciar sobre la importancia de proteger a estos insectos esenciales para el equilibrio natural.
La jornada comenzó con una visita a las colmenas gestionadas por el CEE de Panxón, donde dos alumnos del centro, bajo la dirección del profesor y apicultor Álvaro Rey, explicaron el proceso de producción de la miel. Posteriormente, junto a la Brigada Forestal Municipal, los participantes plantaron especies aromáticas como lavanda, romero, salvia y santolinas para favorecer la alimentación de las abejas.
El proyecto apícola impulsado por el CEE de Panxón arrancó en junio de 2025 y cuenta actualmente con cinco colmenas en plena producción y más de 500.000 abejas, por lo que el alumnado espera recoger a finales de junio su primera cosecha de miel.
El alcalde de Nigrán, Juan González, que participó en la actividad junto a la concejala de Educación, Estela Pérez, destacó la importancia ambiental de este tipo de iniciativas. “Un parque forestal é un refuxio natural no que a engrenaxe da natureza funciona de xeito autónomo, o Concello o que está a facer é axudar a que bote a andar por si mesma, buscamos ese equilibrio e esa sinerxia”, señaló el regidor.
Desde la Brigada Forestal Municipal incidieron en el papel clave que desempeñan las abejas en la biodiversidad y en la producción agrícola. “As abellas son os grandes polinizadores deste mundo e están diminuíndo a súa poboación pola enfermidade da varroa, o efecto dos pesticidas e a canibalización das velutinas, por iso é especialmente importante protexelas, sen elas este mundo non existiría”, explicaron.
Además, el alcalde recordó que todas las actuaciones desarrolladas en el parque forestal forman parte de una estrategia global de sostenibilidad y recuperación ambiental. “As caixas niño que puxemos para as aves, a introdución do shiitake e isto forman parte do mesmo obxectivo: garantir que o parque sexa sostible por si mesmo”, apuntó.
El parque forestal Os Matos-Río Táboas se convierte así en el primero de estas características en la comarca. Situado sobre terrenos calcinados en los incendios de 2017 entre las parroquias de Camos y Chandebrito, el proyecto busca recuperar un espacio natural de 42 hectáreas mediante la eliminación de especies invasoras, la plantación de árboles autóctonos y la creación de zonas recreativas y de uso público.
El plan contempla además la restauración de molinos, la puesta en valor de petroglifos, la creación de rutas accesibles, miradores y áreas de ocio, así como medidas naturales de prevención de incendios y acciones divulgativas para dar a conocer el patrimonio ambiental y cultural de la zona.

