El gobierno de Nigrán aprobó esta semana el proyecto para crear el primer parque forestal de la comarca, situado en la zona del Río Matos – Táboas (en el monte comunal de las parroquias de Camos y Chandebrito) después de 20 meses de espera por el informe sectorial favorable de la Axencia Galega de Infraestruturas.

La redacción del proyecto fue financiada al 100% por la Diputación de Pontevedra y contempla una inversión por parte del consistorio de 404.189 € de los que el organismo provincial concedió también una subvención de 42.670 € para la primera fase de ejecución (valorada en 200.153 €).

Contabamos desde o ano pasado con todos os informes sectoriais favorables, Augas, Seguridade Aeronáutica, Patrimonio… e non foi ata o 22 de outubro que, tras insistir desde o Concello, a AXI nos informou 20 meses despois favorablemente ao estar os terreos afectados pola autoestrada AG-57. Agora ao fin temos o expediente listo para licitar no que será o posiblemente o máis ambicioso proxecto medioambiental da comarca”, explica el alcalde, Juan González.

Este espacio natural, vertebrado por el bosque del río Táboas, se ubicará en 42 hectáreas de terreno totalmente calcinadas en los incendios de 2017, 30 de ellas pertenecen a la Comunidad de Montes de Camos (parcelas de Castelo y As Chans) y 12 a la de Chandebrito (As Rozadas) y cedidas al Concello por un plazo de 5 años. El objetivo del Concello de Nigrán y de las dos Comunidades de Montes es crear un espacio de recreo libre y público, con valores naturales, culturales y paisajísticos únicos que serán recuperados, conservados y promocionados.

«Despois dos incendios, tanto dende o Concello como dende as dúas comunidades, queremos por en valor este espazo e darlle unha función social; ademais, o parque servirá de protección aos núcleos de poboación máis próximos«, resume el regidor.

De cara a tener finalizado el parque en dos años, el Concello de Nigrán plantea la realización y  financiación del mismo en dos fases, dedicando el primer año fundamentalmente a la erradicación completa de las especies invasoras (constituida fundamentalmente por eucaliptos y acacias) y la realización de plantaciones y, una segunda fase a la creación de espacios públicos, restauración de un molino de agua, puesta en valor de los petroglifos…

El grave incendio de 2017 asoló todo este espacio, tanto la masa arbolada de eucaliptos con aprovechamiento maderero como el bosque autóctono de ribera y las puntaciones realizadas de coníferas y frondosas. Actualmente está cortada prácticamente toda la madera que se quemó y el terreno presenta un regenerado natural de pinos, eucaliptos, robles y castaños. El objetivo es que gracias a la pronta intervención humana se recupere el bosque autóctono gallego propio de este bosque, con un inmenso atractivo por la gran variedad y biodiversidad de especies vegetales y animales que lo forman. Así, todos los trabajos irían destinados a mantener un microclima húmedo con la restauración de la cubierta arbórea.

El parque forestal contempla medidas naturales de prevención y defensa contra los incendios (fajas de gestión de la biomasa); de puesta en valor de los elementos patrimoniales y culturales (protección de los yacimientos, fundamentalmente petroglifos; o restauración del conocido como “Muiño do medio de Táboas”); medidas de puesta en valor de los elementos sociales y de uso público contemplando la accesibilidad para todos (creación de un área recreativo en O  Serradouro y As Rozadas, la primera de ellas incluye zona de aparcamiento; acondicionamiento del mirador de O Castelo o creación de una ruta de subida al mismo); medidas de señalización, promoción e interpretación de los valores del parque forestal (paneles, pictograma, señalizaciones, códigos QR…).