El Concello de Nigrán rindió este sábado homenaje a Gonzalo Torrente Ballester, uno de los escritores más influyentes de la literatura española del siglo XX, dedicándole uno de los peldaños de la escalera de la Praza da Biblioteca. La iniciativa busca reconocer a autores vinculados al municipio, que fue durante décadas lugar de descanso y refugio para el autor de Los gozos y las sombras.

La familia del escritor, que mantiene viva la tradición de pasar el verano en el chalé familiar de San Pedro da Ramallosa, acompañó al alcalde Juan González en el acto de descubrimiento del escalón de granito tallado con la frase “Abarloados en el olvido, Ariadna, viviremos”, extraída de su novela La isla de los jacintos cortados.

No es el único recuerdo que Nigrán guarda de Torrente Ballester. Desde 1998, una escultura en el paseo de A Ramallosa, que lleva su nombre, recuerda al escritor que eligió el municipio para desconectar de la vida urbana madrileña y que protagonizó memorables tertulias en el café Monterrey de Baiona junto a su amigo y también escritor Carlos Casares. “Torrente Ballester es un genio de la literatura que tuvimos el lujo de disfrutar como vecino de Nigrán. Nuestro objetivo es dedicar cada paso de esta escalera, a título póstumo, a reconocidos escritores vinculados con la localidad porque, casualidad o no, Nigrán es una tierra muy prolífica en ese sentido”, señaló el alcalde, Juan González.

La iniciativa comenzó el pasado mes de junio con la dedicatoria del primer peldaño al poeta Alfonso Álvarez Cáccamo, con un verso de su autoría.

Nacido en Ferrol en 1910 y fallecido en Salamanca en 1999, Gonzalo Torrente Ballester fue novelista, crítico, ensayista y dramaturgo. Miembro de la Real Academia Española desde 1975, su trayectoria fue reconocida con galardones como el Premio Nacional de Literatura (1981), el Príncipe de Asturias de las Letras (1982), el Premio Cervantes (1985) o el Premio Planeta (1988). Entre sus obras más destacadas figuran Los gozos y las sombras, La saga/fuga de J.B. y Crónica del rey pasmado.