ALFREDO

El Concello de Nigrán invertirá 250.000 euros en la rehabilitación integral del molino de Porto do Molle, situado en pleno parque empresarial a un lado del río Muíños y en estado ruinoso desde hace más de 30 años pese a su gran valor histórico y etnográfico.

Así, el objetivo del proyecto es repararlo respetando al máximo su originalidad y ponerlo a funcionar mediante la reposición de los mecanismos actualmente desaparecidos y de la disposición de un nuevo canal hidráulico. «En definitiva, o Concello desexa por en valor esta edificación tradicional de excepcional interese cultural”, señala el alcalde Juan González.

La construcción, de gran valor histórico y catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC), es una de las más grandes de la comarca con una planta rectangular de 25 x 6,5 m y llegó a tener tres muelas en funcionamiento, pero debido al paso del tiempo tiene importantes pérdidas en los muros y carece de cubierta, maquinaria y canal hidráulico.

Se trata de una edificación del S. XVIII que consta del propio molino, almacén y vivienda anexa en un único volumen en el que el sótano está abierto al exterior mediante tres arcos de medio punto por los que iba el agua tras moverse el mecanismo de rotación. Las obras y movimientos de tierra en el parque empresarial implicaron enterrar su canalización de abastecimiento y evacuación al río Muíños, por lo que actualmente no podrían funcionar los aparatos, sin embargo, el proyecto contempla activar una de las tres muelas originales creando un circuito cerrado que emplee un estanque anexo a la construcción. Con el fin de respetar al máximo su estado original, el Concello cuenta para realizar el proyecto con el asesoramiento de Ángel Fernández Misa, hijo de los últimos “muiñeiros” y quien vivió en él hasta los 20 años de edad. » Era o muíño máis produtivo de todo Nigrán, ao que viña máis xente, porque tamén era o máis barato«, recuerda Lito.

Esta restauración, además de implicar un estudio histórico y control arqueológico de la misma, implica reponer y acondicionar la envolvente del edificio, restaurar los paramentos de la edificación e infraestructuras hidráulicas y, finalmente, recuperar y reponer los elementos ya desaparecidos de roturación y trituración. Así, en la sala correspondiente al propio molino se plantea una intervención mínima instalando una cubierta de madera de castaño con cerchas y correas, tal y como tradicionalmente se hacía, y, adicionalmente, en el suelo se repararán las grandes losetas de granito que estén deterioradas. En la sala que era vivienda o almacén se creará una pequeña sala de exposiciones o multiusos con un sistema estructural moderno a base de madera laminada y tirantes de acero, además, se instalarán dos aseos, uno de ellos adaptado a personas con movilidad reducida (una zona del cerramiento de esta sala está derribada y será reconstruida en hormigón para que contraste con el muro de granito existente).

El edificio mantendrá tres accesos independientes: el del propio molino, el de la sala y un central que de al vestíbulo desde donde acceder a las dos salas o wc. A mayores, se contempla intervenir en la zona verde del entorno del molino, donde los desniveles de tierras se adaptarán mediante bancales para permitir contemplar mejor todas las partes del molino.

«Esta actuación, unida ao proxecto de rehabilitación das marxes do río Muíños e ao seu espazo deportivo próximo, farán desta contorna de Porto do Molle un dos lugares de esparexemento máis destacados de Nigrán. Queremos que este muíño recolla a tradición muiñeira que pon nome precisamente a este río, polo que plantexamos unha exposición permanente ao respecto e, por suposto, que poida funcionar para facer muiñadas a modo divulgativo«, resume el alcalde, quien incide en que, para llevar a cabo el proyecto, actualmente en fase de redacción, será preciso obtener diferentes autorizaciones sectoriales de la Xunta de Galicia, para las que espera la máxima celeridad.