CEDIDA

La historia se repite en apenas 24 horas. Tras la espectacular persecución del día de Fin de Año, este miércoles, 1 de enero a las 08:21 horas, una unidad de la Policía Local de Vigo que realizaba labores de vigilancia y prevención en materia de Seguridad Vial la parroquia de Alcabre, detectó un turismo que circulaba a 122 km/h en un tramo donde la velocidad máxima permitida es de 50 km/h.

Al recibir la alerta del agente que operaba el radar móvil, se estableció un operativo de búsqueda para localizar al infractor. El vehículo fue avistado en las inmediaciones de la rotonda de Camilo Veiga con Bouzas. A pesar de que los agentes activaron los dispositivos ópticos y acústicos para detenerlo, el conductor decidió darse a la fuga, iniciando así una peligrosa persecución.

Durante su huida, el conductor invadió en varias ocasiones el carril contrario, obligando a otros conductores a realizar maniobras evasivas para evitar colisiones. En un momento crítico, estuvo a punto de provocar un accidente grave al sacar a otro vehículo de la carretera. Finalmente, al acceder a la calle Simancas, el fugado perdió el control de su vehículo, colisionando con un coche correctamente estacionado. El impacto fue tan fuerte que desplazó el turismo sobre la acera y contra una señal de tráfico, causando daños significativos en el lateral y parte frontal del mismo.

A pesar de la colisión, el conductor intentó arrancar su vehículo para continuar con la fuga, pero los agentes de Policía lograron impedir su escape. El individuo, un vecino de Vigo de 34 años, fue detenido por la supuesta comisión de un delito contra la Seguridad Vial y conducción temeraria.

Además, se le realizaron pruebas para detectar el grado de impregnación alcohólica, arrojando una tasa positiva de 0,60, y se sometió a un test de drogas, que resultó positivo en cocaína. Como consecuencia de sus acciones, se le tramitaron las pertinentes denuncias administrativas.