Los armadores del palangre de A Guarda reunidos en Orpagu tienen la ilusión de poner en marcha una planta frigorífica, que no sólo sirva para tratar directamente el producto de todos sus asociados y experimentar con nuevos formatos, sino también para crear varios puestos de trabajo en la zona. Este sueño está cada vez más cerca de ser una realidad, aunque desde la organización se muestran cautelosos hasta que no tengan ultimado el estudio de viabilidad y las posibles ubicaciones de la nave. Esta información, en la que llevan meses trabajando, se presentará a los socios, que son los que finalmente tomarán la decisión.

En esta línea de trabajo, esta mañana el presidente y la gerente de Orpagu mantuvieron una reunión  en el Concello de A Guarda con el alcalde de la localidad y el delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo para tratar diferentes temas de interés para los palangreros guardeses. Entre ellos, se habló de posibles ubicaciones de esa futura planta para que los responsables dispongan de toda la información necesaria para trasladar posteriormente a los asociados en la próxima junta general. Tanto el regidor local, Antonio Lomba, como el delegado de Zona Franca, David Regades, mostraron gran interés por el proyecto, que supondría un paso más de la organización en su afán por controlar la cadena de producción siempre desde A Guarda.

La Organización de Palangreros Guardeses se involucró hace años en la comercialización de sus productos, así como en los procesos de transformación de los mismos y su venta directa al consumidor. En este sentido, el éxito de su tienda online y la buena acogida de las nuevas presentaciones de pez espada y atún han contribuido a fortalecer la presencia de la marca de estos armadores tanto en España como en el exterior.

La planta frigorífica que ahora estudian desde la organización dispondría también de una nave de procesado y un aula de experimentación para seguir trabajando en distintos formatos y presentaciones para llegar al mayor público posible.