El pasado viernes 17 de agosto la playa de Patos se llenó de surfistas, familiares y amigos, para celebrar la fiesta XX aniversario de Prado Surf Escola, que consiguió reunir a participantes de 4 años y a viejas glorias del surf gallego, porque el amor al mar y a este deporte no entienden de edades.

El actor Álex González anunciaba en redes que el viernes iba a ser un día para no perderse y así fue. Desde las 10 de la mañana hasta bien entrada la medianoche la escuela Prado Surf se convirtió en un festival en el que niños y mayores corrían de la playa a la escuela y viceversa, en ese trajín de gente, nervios, reencuentros entre viejos amigos y familiares la palabra que más se repetía era ilusión. Y es que lo que había era muchas ganas de surfear y de pasárselo bien, porque eso es precisamente lo que Prado Surf promueve ya desde hace 20 años, difundir la pasión por el surf entre los más jóvenes, pero sobre todo fomentar el compañerismo y el respeto por la naturaleza.

A las 10 de la mañana los primeros participantes estaban ya registrándose para competir y casi al mismo tiempo padres, madres, niños y curiosos disfrutaban de una clase de iniciación al yoga en la playa. Durante toda la mañana chicas y chicos entraban del agua intentando coger las mejores olas. Más de la mitad de los participantes eran mujeres, algo que se repite dentro de las cuatro escuelas de Prado Surf en las que el 60 % del alumnado son chicas.

La competición sólo se vió interrumpida por la sesión vermú con música del grupo nigranense Blue Monk, que con ritmos nostálgicos del rock & roll más auténtico arrancó a más de uno a la pista de baile. Una exposición de fotos a la entrada de la escuela mostraba la trayectoria de un proyecto que nació en 1998 y ha conseguido a lo largo de estos veinte años hacer del surf un deporte para todos los públicos y crear en una gran familia.

El campeonato de “3 generaciones” reunió a las viejas glorias de la escuela y la exhibición de monitores contó con la participación de los profesores de la escuela de Bastiagueiro (A Coruña), un derbi clásico que terminó con la victoria de los coruñeses. La entrega de premios contó con la presencia del alcalde de Nigrán y fue la prueba de que aquí lo que importa es participar, ya que a pesar del retraso, el público aguantó entre risas y aplausos a que todos los participantes recogieron su diploma y premios.

La fiesta se alargó hasta medianoche con la actuación Lucía Peñamaría y Dj Gus-G que desde el segundo piso del autobús convertido en foodtruck consiguió que todos los asistentes no dejaron de bailar. Los fuegos artificiales pusieron el broche final a un día en el que más de 2000 personas disfrutaron de unos de esos días de verano que quedan grabados en la memoria para siempre.