El homenajeado con la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, y la alcaldesa de Tomiño, Sandra González

Natural de Figueiró, hijo de padre y madre represaliados, emigrante y pintor de profesión, Mario Rodríguez Gómez, de 86 años muy bien llevados, fue homenajeado por el Ayuntamiento de Tomiño, en un acto cívico, celebrado este domingo, en el marco de las fiestas patronales del municipio.

En una mañana tibia y luminosa, políticos, otras autoridades locales y provinciales, amigos, homenajeados en años anteriores, familiares y vecinos, se congregaron en la tomiñesa Plaza do Seixo, para asistir al homenaje.

En su intervención el homenajeado, que en un primer momento habló emocionado de su infancia y juventud, marcada por la represión franquista ( su padre fue fusilado cuando él tenía sólo 5 años), refiriéndose luego su emigración a Argentina, con 17 años.

Recordó el apoyo que en aquellas duras épocas le dieron Daniel Calzado y otros exiliados en Buenos Aires. Habló de la dureza del exilio, de la morriña por la tierra y de cómo echaba de menos a su madre. Explicó como fue su segunda emigración- esta vez a Londres -donde su vida cambió por completo, para mejor, tanto económica como artísticamente.

Unas últimas palabras para agradecer los reconocimientos realizados a sus padres y a él mismo y aprovechó la ocasión para invitar a las personas asistentes a visitar su exposición instalada en el Mercado Municipal.