El Mecalia Atlético Guardés se queda con la miel en los labios
TAMARA ALONSO // Estela Doiro en una jugada de un encuentro con el Súper Amara Bera Bera (Archivo)

Para encontrar en el calendario la última derrota del Guardés en su casa es necesario echar la vista atrás 2 años y nueve meses. Aquella tarde de sábado, un 2 de mayo de 2015, visitaba A Sangriña el Bera Bera. Las de Montse Puche asaltaban A Guarda para llevarse dos puntos que a las pocas jornadas les permitirían ganar su tercer título de Liga de manera consecutiva.

La derrota, amarga aquella tarde, comenzaría a cobrar valor con el paso del tiempo. La temporada siguiente, las vascas volvieron a A Sangriña. Y no ganaron. Retornarían una vez más para salir de nuevo derrotadas. Y esa vez, aquella victoria fue una de las 24 que llevó al Guardés hacia su primer campeonato.

El Bera Bera y el resto de equipos que han competido en División de Honor en las temporadas 2015-2016 y 2016-2017 no saben qué es ganar al Guardés como local. Tan solo el Rincón Fertilidad Málaga consiguió arañar un punto el 9 de abril de 2016 (25-25). Otros conjuntos, como el Godoy Maceira Porriño y el KH-7 Bm. Granollers a punto estuvieron de romper esta racha del Mecalia sucumbiendo por un gol esta campaña (27-26 y 32-31, respectivamente).

Poco a poco, gallegas y vascas han empezado a cogerse el punto. A pesar de que iniciaron su “relación” en la División de Honor Femenina con un empate (25-25, 29/09/2012), y de que el Bera Bera ganó en cuatro de las cinco siguientes ocasiones que se cruzaron (la quinta fue un nuevo empate), la tendencia en las dos últimas campañas ha sido la igualdad -dejando a un lado las eliminatorias de la Copa de la Reina-. Las de Puche han ganado en su feudo, y el Guardés ha hecho lo propio en su fortín. Esta temporada, la pauta podría repetirse, ya que el Bera Bera se apuntó la victoria en el Gasca en octubre (29-24).