Pasan los años, y los ciclistas, siguen dejándose la vida en el asfalto.

Solamente en los meses de julio y agosto, comprendidos entre los años 2001 y 2016, más de 7.700 personas se han dejado la vida en el asfalto de nuestro país. Se dice rápido, pero sin duda, es una cifra que debe hacernos recapacitar. Muchas de las miles víctimas mortales eran ciclistas que salían a dar un paseo en su bicicleta, con amigos o en solitario, o incluso a realizar un entrenamiento. Quizás, si muchos de esos conductores respetaran la normativa de circulación, como por ejemplo adelantar con un metro y medio de separación, se podrían haber salvado vidas.

Según informa la Dirección General de Tráfico, durante los meses de julio y agosto han fallecido en las carreteras españolas 253 personas, 27 víctimas mortales más que en el mismo periodo del año pasado, lo que representa un incremento del 12%, con datos provisionales, contabilizados a 24 horas y referidos solo a accidentes ocurridos en vías interurbanas. Valencia y Baleares, las comunidades con mayor aumento de víctimas mortales. Respecto del verano de 2015, las Comunidades Autónomas que han tenido aumento del número de víctimas mortales han sido: Comunidad Valenciana (+12), Islas Baleares (+8), Aragón y Asturias (+5), Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid (+4), Galicia y Castilla y León (+3), Región de Murcia (+2), Extremadura y La Rioja (+1). La mayoría de las víctimas mortales han fallecido en vías secundarias (78% del total de fallecidos). Respecto de 2015 aumenta el número de víctimas mortales entre los usuarios de bicicletas, motocicletas, turismos y camiones.

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En este artículo entrevistamos a Aser Estévez, un ciclista de A Guarda que lleva dieciséis temporadas pedaleando por toda Galicia, España, Portugal y otras partes de Europa con sus diferentes equipos; O Rosal (2001-2006), Spol Caixanova (2007-2010), Superfroiz (2011-2014) y Rías Baixas de Nigrán (2015-2016) y ahora en la (2017-2018) con el Aluminios Cortizo.

Aser cuenta con un gran palmarés. Fue Campeón de España Sub-23 en el año 2009, Campeón de Galicia dieciséis veces en varias disciplinas del ciclismo como Fondo, Contrarreloj y Ciclocross, stagiare con el Xacobeo Galicia en 2010, y varias veces convocado con las selecciones de Galicia y España, caso del Mundial de Mendrisio (Suíza) en 2009.

  • ¿Crees que los vehículos respetan al ciclista en las carreteras?

    – Hay de todo, como en todas las cosas. Existe una mayoría que es consciente de que hay que respetar a los demás en la carretera, entre ellos al ciclista, y que cumplen las normativas. Pero luego hay otra minoría que se cree que son los únicos que circulan por la carretera, sin tener en cuenta a los demás, sin respetar. Muchos conductores me pitan sin razón alguna, faltan al respeto y no cumplen el metro y medio de separación obligatorio en un adelantamiento.

  • ¿Alguna mala experiencia con los conductores? ¿Dónde has sufrido el último susto?

    – Muchas, ya perdí la cuenta. Conductores que no respetan una señal de Stop, con el peligro que eso conlleva y aún por encima luego se encaran. Un conductor se saltó un ‘ceda el paso’ y casi me atropella en Caldas de Reis. Afortunadamente no pasó nada, de momento, todas mis malas experiencias se han quedado en anécdota, pero no sabes cuando te puede tocar.  El último susto fue hace dos semanas en una recta entre A Guarda y Oia, cuando un conductor me adelantó a más de 120 km/h en un tramo limitado a 50 km/h, prácticamente rozando con mi cuerpo. El aire que soltó el coche me cambió la trayectoria de la bici, y el susto me quedó en el cuerpo. En Portugal el metro y medio no existe. Me pasan todos los coches y los camiones pegados.

  • ¿No tienes miedo cuando sales a entrenar?

    – Sí, por supuesto. Viendo los sucesos que ocurren a diario entre ciclistas y conductores en nuestras carreteras es imposible no temer por tu vida. No sabes si vas a llegar entero a casa.

  • ¿Cuál crees que sería la solución para reducir el número de ciclistas fallecidos en el asfalto?

    – Sería importante seguir concienciando a la sociedad de que el ciclista no está tan protegido como cualquier otro vehículo, transmitiendo el peligro que conlleva para el colectivo ciclista. El resto de usuarios que circulan por la vía no nos respetan. Un simple accidente puede costar una vida como fue en el trágico accidente de A Guarda.

  • ¿Qué opinas del carril bici que transcurre entre Vigo y A Guarda?

    – Desde hace muchos años la carretera PO-552 que une Vigo con el municipio de A Guarda ha sido muy transitada por los ciclistas, haciéndose evidente la necesidad de construir un carril bici. Hace unos años se creó la senda ciclista, pero no como se esperaba. Pues era un carril para ambos sentidos de circulación y en algunos tramos con tierra, muy estrecho y con obstáculos, contenedores, coches estacionados y además, unos bloques de hormigón que evitaban cualquier escapatoria posible en caso de peligro para el ciclista. Por ejemplo, más de un ciclista chocó contra un vehículo que salía de una vivienda y no pudo salirse del carril bici por los bloques de hormigón. El pasado 6 de septiembre se comenzaron a retirar los bloques. Un dinero mal invertido, necesario en otras actuaciones como tapar agujeros en el asfalto. La gente cree que es obligatorio circular por el carril bici pero la realidad es otra. Si te ven circulando por la calzada están media hora pitándote. Está bien para las personas que quieran dar un paseo en bici, pero no para los que estamos entrenando todos los días y nos dedicamos a la competición, como es mi caso. El carril bici está limitado a 30 km/h, y en tramos, es impracticable para las bicicletas de carretera, o bien porque te encuentras gente paseando con su perro suelto, o por los tramos de tierra con baches y piedras. Si pretenden que circulemos por ahí deben de crear algo más serio, y si no saben, que pregunten antes de crear nada al ciclista.

TRÁGICO ACCIDENTE EN A GUARDA

La última tragedia en la comarca de O Baixo Miño golpeó en el municipio pontevedrés de A Guarda el pasado 12 de marzo de 2016. Un ciclista de 50 años y vecino de Nigrán falleció al ser arrollado por un todoterreno conducido por un hombre de 87 años. Otros siete resultaron heridos, dos de ellos muy graves. El conductor se dio inicialmente a la fuga, aunque detuvo su vehículo un kilómetro y medio más adelante para alertar sobre lo sucedido. Arrojó un resultado negativo en las pruebas de alcohol y drogas a las que fue sometido y, tras más de una hora de declaración en el cuartel de la Guardia Civil, fue puesto en libertad con cargos.

“¿Qué pasa? Sólo le di a uno”

Uno de los testigos, Manuel Bautista, circulaba con su bicicleta en dirección Baiona, a unos 200 metros cuando se produjo el fatal accidente en A Guarda. Manuel observó como los ciclistas “iban por el aire” tras “un fuerte estruendo”.

Manuel no se lo pensó dos veces, paró al octogenario de inmediato, y éste le respondió… “¿Qué pasa? Sólo le di a uno”. El anciano se subió al coche y se fue al bar donde supuestamente pidió ayuda.

“El ruído fue brutal. No frenó y destrozó a todos. Era como una vía de tren, ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! “, relató otro testigo, Julio Díaz.

Los GPS de los ciclistas accidentados registraron que circulaban a 37 kilómetros por hora en el momento del suceso, y afirman que la velocidad del coche respecto a la suya, “era muy superior”.

“Fue un impacto de autopista. Un coche así no se deja con personas, y son los cuerpos de mis amigos los que destrozaron el todoterreno”, declaró un ciclista tras rendir homenaje en A Guarda.

En el vídeo de la noticia pueden ver las declaraciones completas, el homenaje, y las imágenes del trágico accidente en A Guarda.

Sobre los adelantamientos a ciclistas

La distancia lateral que debe dejar un conductor con respecto al ciclista, o los ciclistas, a los que adelanta, debe ser de al menos 1,5 metros. No respetara esta norma puede conllevar una multa de 200€ y la detracción de 4 puntos del carné de conducir.

El conductor puede rebasar la línea continua central, la que delimita dos carriles, incluso dos carriles con sentidos contrarios, para respetar la distancia lateral con los ciclistas en su adelantamiento. El conductor tiene permitido rebasar parcial, o totalmente, el carril contrario, siempre y cuando pueda hacerse en condiciones de seguridad.

Esas condiciones de seguridad que nos permiten rebasar el carril contrario exigen, entre otras cosas, que hayamos disminuido notablemente la velocidad para realizar la maniobra. Si es necesario, el conductor tendrá que reducir su marcha hasta igualar su velocidad con la de los ciclistas o incluso detenerse por completo. La norma que prevalece es la de realizar un adelantamiento seguro.

No solo debes preocuparte de los ciclistas que circulan en tu sentido y junto a tu carril, sino también de los que circulan en el carril contrario. Esta prohibido poner en peligro o entorpecer a los ciclistas que circulen en sentido contrario a tu adelantamiento.

Los ciclistas tienen permitida la circulación de dos bicicletas en paralelo, salvo en tramos sin visibilidad, como curvas, cambios de rasante o zonas con niebla. También pueden formarse pelotones compactos en fila de a dos. Los ciclistas también están sujetos a las normativas de tráfico vigente, y como consecuencia de ello, a sanciones. Incumplir la formación de fila india donde la ley lo estipula supone una infracción leve para el ciclista.

Los ciclistas que circulen por carril bici, paso para ciclistas o arcenes señalizados, siempre tendrán la prioridad.

Ante la ausencia de un carril bici o un arcén señalizado, el ciclista utilizará el arcén. Si el arcén es insuficiente, el ciclista puede utilizar parte del carril habilitado para automóviles, siempre situándose al lado derecho y ocupando el mínimo espacio imprescindible.

El ciclista también tiene derecho (excepto en autovía) a usar parte del carril para realizar con más seguridad y estabilidad un descenso en un tramo con curvas.

Los ciclistas pueden circular por autovías (siempre y cuando esta no lo impida) pero no por autopistas. En autovía siempre deberán circular por el arcén y estará restringida a ciclistas menores de 14 años.

Los ciclistas no pueden circular por un carril de alta ocupación (VAO).

Está prohibida la circulación de ciclistas por aceras y zonas peatonales, salvo en aquellos casos en los que la normativa municipal así lo permita. Es relativamente común encontrarse incluso con carriles bicis dibujados sobre la acera, por lo que esta normativa siempre está sujeta a la práctica de cada municipio.

Los ciclistas no pueden llevar objetos que sobresalgan por delante, más de 25 centímetros por detrás, ni medio metro a cada lado. No existe limitación de altura.

Un ciclista mayor de edad tiene permitido llevar a un niño de hasta siete años de edad en una sillita que esté homologada para tal efecto.

El límite de velocidad de los ciclistas será exactamente el mismo que permita la vía y sus señales de tráfico. Los antiguos límites de velocidad de 40 km/h y 45 km/h han sido anulados.

Los catadióptricos rojos traseros son obligatorios para ciclistas en carretera. Los reflectantes amarillos en ruedas y pedales son opcionales.

Entre el ocaso y la salida del sol y en tramos con señal de Túnel, el ciclista debe llevar encendidas una luz de posición delantera (blanca) y trasera (roja). En vías interurbanas, el ciclista debe llevar prendas reflectantes que permita su distinción a como mínimo 150 metros de distancia.

En las vías interurbanas, el ciclista ha de utilizar un casco homologado, aunque existen algunas exenciones un tanto arbitrarias (como condiciones extremas de calor). En cualquier caso, resulta de sentido común que en carretera sea imprescindible circular con casco.

Prioridad de paso entre ciclistas y automóviles

El ciclista siempre tiene la prioridad ante un vehículo de motor que gire en un cruce.

En un cruce o una rotonda, un grupo de ciclistas se comportará como un único conjunto, como un único vehículo. Eso quiere decir que en una rotonda, la prioridad de paso depende del primer ciclista del pelotón. Una vez haya entrado el primer ciclista en la rotonda, los conductores que se incorporen a esta tendrán que ceder el paso a todo el pelotón.

En un paso estrecho, en el que no pueden cruzarse dos vehículos, el ciclista y otros vehículos de dos ruedas siempre cederán el paso al resto de vehículos, salvo que un agente presente en la zona indique lo contrario.

Los conductores no pueden parar o estacionar en vías ciclistas, ni en pasos para ciclistas.