El Mecalia Atlético Guardés comienza este sábado en Madrid la parte más decisiva de la temporada. Por delante, algo menos de tres meses con nueve jornadas en liza y la fase final de la Copa de la Reina. A día de hoy, todavía es posible revalidar el título de Liga, pero no se puede fallar.

La derrota en casa contra Bera Bera, uno de los rivales directos, ha relegado al equipo que dirige José Ignacio Prades a la tercera posición de la clasificación. A pesar de haber sumado los mismos puntos que las donostiarras (28), las derrotas en los dos enfrentamientos pesan en las gallegas. El Rocasa ha sido el más beneficiado y recupera el liderato con 30 puntos. Las matemáticas aún no descartan a ninguno de los tres conjuntos de la lucha, pero todos son conscientes de que los errores no están permitidos. Solo queda un duelo directo entre Rocasa y Guardés, en la antepenúltima jornada (12/05), pero la igualdad de la Liga podría deparar cualquier sorpresa.

El primer rival al que deberá hacer frente el Mecalia es el Balonmano Base Villaverde (18 h, Pab. Plata y Castañar). Las madrileñas son últimas en la tabla y aún no han logrado puntuar. El técnico petrerí reconoce que la salida de mañana se realiza “con muchísima cautela”.

La plantilla, sin la pivote África Sempere (con luxación en un dedo), realizará el viaje en el mismo día. “Siempre es complicado bajarse del autobús y empezar a jugar”, lamenta Prades, pero espera que su equipo no encuentre excusas y se haga con una importante victoria: “Después de la derrota de Bera Bera, hay bastante rabia”. “Hay que salir a morder para quitarnos esa mala sensación y conseguir algo positivo antes de todo lo que nos espera”, recuerda. La victoria clara en la primera vuelta contra Villaverde (45-28) y el hecho de que las madrileñas nunca han puntuado ante el Guardés no deben generar exceso de confianza y el partido de mañana debe servir para “cambiar la dinámica”.