CEDIDA // Una de las cabinas en un colegio de Valença

El regreso a las aulas en Portugal y Argelia es más seguro gracias a la instalación en algunos centros escolares de cabinas de desinfección, que la empresa gondomareña M.B.C. Group fabrica en el polígono industrial de Vincios.

Marcio André, Carlos Gomes y Marco Gándara, son los artífices de estos túneles por los que ayer pasaron en poco más de media hora 600 alumnos de un colegio de Valença. En este centro escolar instalaron cuatro de estas cabinas. “Serian 300 niños por cabina, así que, al haber instalado cuatro, la velocidad de desinfección es de seis segundo por alumno”, señala Marco André.

Fabricadas en una estructura metálica de acero precalado con un tratamiento especial que asegura su mantenimiento, cada túnel tiene unas medidas de 2,15 metros de alto, 1,20 metros de ancho y uno de fondo. Dependiendo del modelo, cuentan con cámara térmica, sensor de temperatura, dispensador de hidrogel automático, sensores de entrada que activan el mecanismo cuando pasa una persona y micro aspersores, que lanzan el “virucida, un hidrogel que no afecta a los ojos ni a la piel”.Cualquier máquina de desinfección humedece, pero la nuestra no. Diseñamos un micro aspersor especifico con el que conseguimos la presión adecuada para una micro aspersión tan fina que no moja”, asegura André, uno de los creadores de la cabina.

Hace poco más de un mes que pusieron su primera máquina en el mercado, y, desde entonces, ya han vendido una veintena para Argelia, casi otras tantas para el país vecino y tienen un número igual en la cartera. “Casi todos los encargos son para colegios, pero también hay para centros comerciales, supermercados o tiendas”, indican.

La empresa, con sede en Vincios, tiene más de una treintena de trabajadores. “La demanda cada vez es mayor. Ahora mismo tenemos 15 encargadas, a 10 operarios centrados en su elaboración y sale de la cadena de montaje una cada tres días”, afirman.