ALFREDO // Bárbara y Óscar en el sofa de su casa de Saiáns

Una familia del Camiño do Portiño, en Saiáns, (Vigo), a escasos metros del límite con el Concello de Nigrán, está a punto de ser desahuciada a raíz del concurso de acreedores de la empresa Mecanizados UME, de la que eran propietarios. El próximo lunes la comisión judicial desalojará a Bárbara, Óscar y a su hija de 10 años, de su casa en la que viven desde hace unos cuatro años.

El desahucio se tenía que ejecutar esta mañana. Una treintena de vecinos y familiares se personaron en la vivienda para mostrar su apoyo a la familia. Pero el desalojo no llegó a producirse porque a Bárbara le dio un ataque de ansiedad. La médica de la ambulancia que la atendió recomendó que no podía abandonar la casa por su estado de salud.

El lunes, la comisión judicial regresará al Camiño do Portiño acompañada por las fuerzas del orden para proceder al desalojo definitivo de la familia, que tras la desahucio no tiene a donde ir. “No se lo que va a pasar el lunes. Intentaremos que no nos echen” explicaba esta mañana Bárbara Miranda.

La madre de familia afirma estar en paro y que no cobra el desempleo. Su marido Óscar está trabajando en una empresa en la que no le pagan, “por lo que los ingresos que tenemos ahora mismo son cero” declaraba.

Bárbara, muy afectada, afirmaba esta mañana que han llegado a esta situación por culpa de la mala profesionalidad del abogado que les ha llevado el caso. “Nuestro letrado nos ha dejado tirados porque dice que extralimita sus funciones y ahora tenemos que solicitar uno de oficio. Se ha portado muy mal y no ha hecho bien su trabajo. Le entregué el padrón como conforme esta es nuestra residencia habitual pero no la presentó en los juzgados”.

La familia está barajando la posibilidad de presentar una denuncia contra su abogado por desamparo legal. Afirman que el padre de Bárbara pagó al letrado 5.000 euros y hace dos meses otros 2.000 para presentar una serie de recursos. “Tengo un correo suyo en el que dice que va ha presentar dos procedimientos para poder estar en nuestra casa unos cinco años más y así tener más tiempo para estudiar la situación, pero tampoco los presentó.

La familia compró la casa en ruinas y pidió una hipoteca de unos 300.000 euros para restaurarla. Ahora la casa fue subastada por el banco en 200.000 euros, ya que en las escrituras aún figura como una casa en ruinas. “El comprador estaba dispuesto a negociar y llegar a un acuerdo, pero fueron dando largas para ganar tiempo y que nosotros no podamos reaccionar” señaló el padre de Bárbara, Alberto Miranda.

Mecanizados UME, de tener 87 empleados y facturar 7,5 millones de euros, a entrar en concurso de acreedores

Bárbara y su padre montaron la empresa “Mecanizados Ume,” que entró en concurso de acreedores en el 2012, por lo que el banco se quedó con los bienes de la familia, incluida la vivienda y un piso que tenían en la Florida, Vigo.

La firma se dedicaba a fabricar maquinaria, equipos y útiles para el automóvil. En los años 2006 y 2008 facturó entre 6 y 7,5 millones de euros. En el 2011 recibió una certificación que la autorizaba en la industria aeronáutica y la acreditaba para abastecer a la compañía Airbus.

Sus principales clientes del sector de la automoción eran GKN Indugasa, Dalphimetal, Faurecia Escapes, Grupo Antolín o DAYCO-Ensa. En el 2007, la empresa tenía 87 personas trabajando, cifra que se fue reduciendo poco a poco hasta quedar en 44 empleados, que tras el concurso de acreedores, fueron despedidos.