El Concello de Nigrán celebra la solida solución de la Diputación de Pontevedra para poner fin al riesgo de desprendimiento de grandes rocas desde la ladera del monte en un tramo de 50 metros de la carretera de Camos a Chandebrito, a la altura del barrio de Piñeiros.

La situación de peligro se originó en el 2017 tras la pérdida de la masa forestal por culpa de los graves incendios, en ese momento, y ante el requerimiento del Concello, el organismo provincial emprendió obras de urgencia a lo largo de 150 metros y, en esta segunda fase, se refuerzan las medidas en otro tramo limitado a 50 metros.

De este modo, la empresa especializada Talud Verde está actualmente trabajando para instalar una red metálica anclada a toda la ladera para que funcione como eficaz barrera de contención ante posibles caídas de piedras de cualquiera tamaño, protegiendo así a la propia carretera y también a las casas que lindan con el otro lado de la calzada.

Posteriormente, se sembrarán especies para que formen un manto vegetal que contribuya a fijar los elementos y, al mismo tiempo, evitar el impacto visual. Los trabajos estarán finalizados a lo largo de la próxima semana.

«Os veciños de Piñeiros vivían coa preocupación de que algún día puidesen caer as rochas nas estradas ou mesmo nas casas por efecto da erosión constante e, deste xeito, elimínase o problema«, resume el alcalde de Nigrán, Juan González, quien aclara que en enero de 2018 la propia Diputación, con la colaboración de la Comunidad de Montes de  Camos y el Concello, realizó obras de emergencia en un tramo de 150 metros ante el desprendimiento de barro y rocas sobre esta calle y las escorrentías en los momentos de abundantes lluvias. En esa primera fase se retranqueará en 150 metros un metro más el margen de la carretera afectada, se fijará una nueva canalización de pluviales, se construirá un talud con una inclinación mayor y se instalará un muro de contención, además de habilitar nuevos aliviaderos.