Botando unha man

La solidaridad siempre llega de quien menos te lo esperes. En momentos tan duros como los que estamos pasando, el cariño con el que usuarios del centro de día “Botando unha man” de Praia América (Nigrán) elaboran “gatitos” con fines solidarios, le da aún mayor significado a la palabra solidaridad.

Fefi Groba es una de las animadoras del centro. Cada día, ella y sus compañeras atienden y cuidan con mucho cariño a 25 “abuelos”, en turnos de mañana y tarde. “Hacen distintas actividades y tareas, como gimnasia o manualidades, juegan a las cartas y comparten sus vivencias con otros usuarios. Están muy entretenidos”, señalan la animadora.

Ella es la creadora del proyecto “Gatito Solidario”, una actividad en la que los usuarios del centro diseñan pequeños gatos con fieltro o tela con fines benéficos. “Hay mucha gente necesitada. Abuelos que no tienen la misma suerte que los nuestros (del centro) y se me ocurrió un proyecto para ayudar a esas personas y, al mismo tiempo, que los usuarios del centro estuvieran entretenidos y colaboraran ayudando a los demás”, señala Fefi.

En un primer momento, la idea era que los “gatitos solidarios” fueran adquiridos por la gente mediante donativos para recaudar dinero para personas necesitadas del municipio. “Nos pusimos en contacto con el Concello a través de la concejala de Mayores, María Mayan, pero el Concello ya tiene esa necesidad cubierta, por lo que los “gatitos” serán regalados como detalle a las personas que participan en los distintos actos que organice el Concello”, apunta.

El material con el que elaboran los pequeños felinos es donado por el Concello. Primero dibujan las plantillas y las cortan, luego las cosen, las rellena con algodón y las decoran. “Ellos hacen todo, incluida la parte creativa, lo arreglan ellos a su manera. Es un magnifico regalo hecho por personas de más de 80 años, por lo que el obsequio, tiene mucho más valor”, afirma Fefi, quien quiere que la gente “valore a las personas mayores, ya que aportan mucho a la sociedad. Tenemos que aprender mucho de ellos”.

Carmen Asunción Álvarez es una de las usuarias del centro que se ha involucrado con la idea. “Es una labor muy importante. Ellos hacen el molde y nosotras juntamos uno con otro, y cada una lo hace como puede. Yo lo hago regular, porque veo muy poco”, apunta orgullosa por el trabajo que realiza la costurera.

María del Carmen Vilas, de Baiona, es otra de las usuarias que comparte su tiempo en el centro para crear los gatitos. “A mí me gusta mucho coser, antes no me gustaba nada la costura, pera ahora si. Estoy muy entretenida con esta actividad para ayudar a los demás”, declaramientras que la gondomareña Carmen Martínez, asegura que para ella “es un entretenimiento y lo pasamos muy bien entre todos”.

Todos los usuarios quieren agradecer a la “Jefa”, apodo cariñoso con el que llaman a Fefi, y a sus compañeras “la labor que hacen con todos nosotros ya que nos tratan muy bien”.

ALFREDO