Menos de un mes han durado las señales que la Xunta de Galicia instaló en la isleta de la calle Manuel Lemos, en A Ramallosa, después de que una conductora, que cuadriplicaba la tasa de alcoholemia, las arrollara en la madrugada del pasado 19 de julio.
Esta tarde, otro conductor, esta vez por un despiste, las derribó y se tendrán que volver a reponer. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. El propio conductor, un vecino de Baiona, avisó a la Policía Local de Nigrán de lo sucedido.


