Nigrán mira esta semana hacia Japón a través de una de las actividades más emblemáticas de su programación cultural y formativa. La Escuela Municipal de Cerámica celebra estos días una nueva edición de la Semana del Rakú, una experiencia única que desde hace 37 años mantiene viva en Galicia esta ancestral técnica de cocción cerámica nacida en el siglo XVI.
Cada tarde, las instalaciones exteriores de la escuela, situadas en la rúa Sarmiento de Cotros, se transforman en un auténtico taller al aire libre donde alumnado y profesorado trabajan conjuntamente en la construcción de un horno artesanal destinado a dar vida a las piezas creadas durante los últimos meses.
El proceso constituye todo un espectáculo visual. Las obras, previamente modeladas y esmaltadas, son sometidas a temperaturas cercanas a los 1.000 grados centígrados. Una vez alcanzado el punto óptimo de cocción, las piezas incandescentes son extraídas con pinzas y depositadas inmediatamente en serrín durante varios minutos. Este contraste térmico es el responsable de los característicos efectos craquelados y tonalidades imprevisibles que convierten cada creación en una obra irrepetible.
A diferencia de otros métodos cerámicos más controlados, el rakú introduce un importante componente de incertidumbre que forma parte de su esencia.
La directora de la Escuela Municipal de Cerámica, Emilia Guimeráns, explica que “realmente é a antitécnica porque non sabes exactamente que vai saír, só podes intuílo, hai que ter a mente aberta; o resto do ano, sen rakú, os resultados son máis previsibles”.
Precisamente esa combinación de creatividad, experimentación y trabajo colectivo convierte esta actividad en una de las más esperadas por los cerca de 70 alumnos que participan cada año en la escuela.
Durante los dos meses previos, los participantes elaboran piezas específicas para esta técnica, caracterizadas por líneas sencillas y tamaños adaptados a las dimensiones del horno artesanal. Posteriormente, aplican esmaltes especiales, desde acabados vidriados hasta efectos metalizados, antes de afrontar la fase decisiva de la cocción.
Aunque el rakú llegó a Europa de la mano del artista británico Bernard Leach a finales del siglo XIX, fue la Escuela Municipal de Cerámica de Nigrán la encargada de introducir esta técnica en Galicia hace ya casi cuatro décadas.
Tras años de práctica y evolución, el centro ha desarrollado una identidad propia dentro de esta disciplina artesanal. En palabras de Emilia Guimeráns, “tras tantos anos celebrando esta semana de rakú, xa adquirimos o noso propio estilo”.
La celebración de esta semana especial vuelve a poner en valor la relevancia de una institución que forma parte del patrimonio cultural del municipio. Con más de 40 años de trayectoria, la Escuela Municipal de Cerámica de Nigrán está considerada la más antigua de Galicia y una de las pocas de carácter municipal que continúan activas en la comunidad autónoma.
Además de su labor formativa habitual, el centro organiza periódicamente encuentros internacionales y actividades de intercambio que permiten al alumnado conocer nuevas técnicas y tendencias artísticas.
La Semana del Rakú representa así mucho más que una actividad académica. Es una celebración del trabajo colectivo, de la creatividad y de una tradición que ha encontrado en Nigrán uno de sus principales referentes en España, consolidando al municipio como un punto de encuentro para la cerámica artística y la artesanía contemporánea.

