CEDIDA

Cuatro años y siete meses. Esa es la pena que aceptó ayer un hombre acusado de un robo con violencia en una casa de playa América, Nigrán.

Los hechos sucedieron en enero de 2018, y esa demora en el juicio fue una de las causas que permitió rebajar la pena para el acusado. En un principio la fiscalía pedía para él cinco años y nueve meses de cárcel, que después de un acuerdo con la defensa quedaron en cuatro años, siete meses y un día por robo con violencia.

El condenado entró con otra persona, aun sin identificar, en la finca cuando el propietario se encontraba en el exterior de la vivienda. Los dos asaltantes forzaron al hombre a entrar en la casa. Allí, lo ataron de pies y manos con bridas y lo amordazaron. Los malhechores presuponían la existencia de una caja fuerte donde se podría encontrar el dinero y las joyas, por lo que torturaron a la víctima para que desvelase su ubicación.

La víctima insistió en que sólo tenía 200 euros. Amenazaron a su familia e incluso le preguntaron donde tenía la droga, a lo que el dueño de la casa contestó que no tenía droga ninguna y que no estaba metido en esos líos.

Un cuarto de hora después de entrar en la vivienda los dos asaltantes lo encerraron en el baño, donde le dijeron que se habían equivocado y después huyeron de la casa. El propietario permaneció atado y tirado en el suelo hasta la llegada de su mujer, que en el momento del atraco no se contaba en el domicilio. Esta encontró a su esposo malherido y pidiendo auxilio, por lo que avisó a una ambulancia y a la Guardia Civil.

El dueño de la vivienda sufrió lesiones por las que tuvo que ser atendido, pero rechazó el examen forense y no reclamó ser indemnizado por los 200 euros que le llevaron. Además de la pena de cárcel, el condenado tendrá que pagar una multa diaria de 5 euros durante tres meses.