Baiona y Nigrán protegerán su patrimonio cultural de las agresiones
Comienzo de los trabajos de restauración del cruceiro de San Telmo en el puente romano de A Ramallosa

Los alcaldes de Baiona y Nigrán se comprometieron este martes a tomar medidas para proteger su patrimonio cultural de las agresiones y evitar que hechos como los ataques al cruceiro de San Telmo, en el puente romano de A Ramallosa, se vuelvan a repetir.

Por otro lado, Ángel Rodal y Juan González visitaron este martes el puente de A Ramallosa para asistir al inicio de las obras de restauración del cruceiro y la limpieza del pavimento. Los regidores de Baiona y Nigrán se mostraron firmes a la hora de garantizar el buen estado de las joyas del patrimonio miñorano.

“Después de año y medio de tramitaciones y esperando por los permisos necesarios, es muy buena noticia que uno de los principales referentes patrimoniales y culturales de O Val Miñor al fin se pueda restaurar. Desde el Concello tomaremos todas las medidas necesarias para evitar cualquier otro daño en todo el puente en todo su conjunto, desde el pavimento al cruceiro”, señaló Juan González.

Por su parte, Ángel Rodal insistió en el símbolo del puente de A Ramallosa como unión de los dos municipios y paso obligado para los peregrinos. “Es un valor vital del patrimonio cultural de O Val Miñor, un puente de unión con el paso de muchísimos peregrinos que valoran muy positivamente el paisaje y la conservación y puesta en valor de esta joya a su paso hacia Santiago”, apuntó el regidor baionés.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia dio el pasado mes de febrero luz verde al proyecto para la restauración del cruceiro, por lo que técnicos de la empresa BIC Materiales y Conservación S.L. recogieron los brazos del crucero depositados en los Concellos de Baiona y Nigrán, así como el brazo que permanecía en su situación original para reconstruir la pieza y colocarla de nuevo en su lugar.

La contratación tiene un coste de 3.500 euros que asumirán los dos Concellos e incluye tanto la limpieza del pavimento del puente romano cómo de las pintadas.

Según las primeras estimaciones, la empresa calcula que todos los trabajos estén finalizados en un plazo de una semana. Durante las labores de los técnicos, el acceso peatonal permanecerá cerrado.